No escribo para no entorpecerme, para creer que se acabó del todo, que no hay nada a lo que referirme, que me duela, que me albergue. Para aprender a desaparecer. No escribo para dejar de convertirme en todo lo que no quiero, para seguir siendo en futuro sin tener que mirar atrás. No escribo para no darle vida ni recuerdo a la ausencia, para que la memoria descanse de tanto, para que el vuelo continúe sin ver tierra.
Torpezas




Luis
Muy interesante programa existencial, Erodora, mi voto-.
Mabel
Muy buen relato. Un abrazo Erodora y mi voto desde Andalucía
Esruza
Muy bueno Erodora.
Va mi voto con mis saludos
Klodo
Me gusta tu texto rebelde, Erodora.
No le debes nana a nadie, ni a ti misma.
Sólo escribes porque tú escribes. Eso es todo.
No es una torpeza. Es una profunda reflexión
Mi voto
Sergio
JoelFortunato
Saludos cordiales. Un gusto es leer su obra de especiales reflexiones. Reciba usted mi amistad y respeto.