Pesadilla

Escrito por
| 170 | 19 Comentarios

Ayer tuve una terrible pesadilla. Una de la peores que he tenido. Aunque ya ha pasado unas horas lo recuerdo claramente. No fue esos sueños que son borrosos y confusos, por el contrario, este fue muy nítido. Una nitidez abrumadora. La sentí tan real que cuando me desperté estaba llorando. Empezó muy tranquilo, pero, a medida que transcurría el tiempo fue tornándose extraño. Hasta que llegó a ser el infierno mismo. En estos momentos despierto, sigo buscando algo extraño en la realidad. Busco algo que no cuadre y al encontrarlo despertarme. ¡Si! Espero que la realidad en la que me encuentro también se trate de un sueño. Sueño dentro de otro sueño. Ojalá despierte de una vez. Esta realidad es muy triste.

Soñé que me encontraba en el vecindario de una ciudad. Yo conversaba con tres hombres. Uno bastante mayor y algo rechoncho. Calculaba que tendría poco más de sesenta años. El otro hombre tendría la mitad de años. Y el último era un joven de unos veinte como máximo. El hombre mayor y el joven llevaban uniformes de policías. Mientras me veía conversar con ellos. Advertí que todo a nuestro alrededor estaba paralizado como cuando pausas una película. Las personas que caminaban cerca, las nubes, hasta una mosca que volaba estaban paralizados. Me alejé unos metros y los hombres tomaron sus lugares y todo empezó a moverse de nuevo. Pasado unos minutos la pausa volvió a la ciudad. Me acerqué a ellos y les dije lo que tenían que hacer y decir. Ellos asintieron y volvieron a sus puestos. No entendí que estaban haciendo. Comprendí que toda aquella escena se asemejaba la filmación de una película. Donde yo era el director salvo que no había cámaras, ni nadie que estuviera grabando. Mientras me veía a mismo, deduje la sinopsis. El hombre mayor cuyo nombre era Shane Moore. No sé cómo conocía el nombre, solo lo sabía. Había llamado a Loann Gelman para que lo ayude. En aquella ciudad habían secuestrado a quince personas en al menos dos meses.  Hace unos días habían encontrado el cuerpo de una de los secuestrados. Lo habían reconocido por un tatuaje que llevaba en la espalda. La víctima llevaría muerta por lo menos dos días, además presentaba unas deformaciones en todo el cuerpo. Cualquiera que lo viera diría que está viendo a un monstruo. Así de horrible eran las deformaciones. El forense encargado de la autopsia no había logrado decir que le había sucedido al desdichado. Loann Gelman reconocido genetista y forense había sido llamado para que analizara el cuerpo encontrando algo terrible. Habían experimentado con la víctima. Su ADN estaba combinado con ADNs de animales. Loann estaba muy sorprendido, aquello era imposible de realizar; pero la evidencia lo demostraba. Con aquella noticia Loann y Shane se embarcan en una investigación muy intrincada y peligrosa por toda la ciudad.

En una de las escenas. Loann y Shane caminaban por el vecindario conversando sobre los posibles lugares donde se podrían ocultar los responsables de tal atrocidad.  Ambos se despiden y toman caminos diferentes. Mientras Shane caminaba hacia la comisaria algo llamó su atención. Un perro herido yacía en suelo. Se acercó y trató de ver que le sucedía. Estaba sucio.  En sus patas se observaban diversas llagas. Shane con mucho cuidado acaricia el lomo del perro. Tembló asustado. Trató de alejarse arrastrándose. Shane le rascó la cabeza y se calmó. La cola del perro que estaba oculta se levanta. Y en giro rápido golpea parte del cuello de Shane. Pequeñas gotas de sangre comenzaron caer en el suelo. El perro se levanta. Shane sorprendido y observándolo mejor se da cuenta de lo ocurrido, pero muy tarde. Se Levanta rápidamente, pero resbala y cae sentado. Se sentía mareado. Se lleva la mano al cuello, ya no sangraba; sin embargo, Se sentía un tanto débil. Habían experimentado con el perro. Medio cuerpo de animal lo tenía deformado. Y Al parecer en la cola tenía un aguijón.

Un pequeño sonido comenzó a escucharse. Un zumbido. Fue elevándose. El perro, Shane y Loann lo escucharon. Toda la gente lo escuchó. Empezó a ser ensordecedor. Todos se miraban confundidos. Un fuerte movimiento hizo que algunas personas se cayeran. ¡Era un terremoto! En segundos el movimiento fue intensificándose acompañado del zumbido. Los postes temblaban como gelatina. Los edificios mecían de un lado a otro. Las ventanas explotaban. En medio de la calle, una grieta se abrió. Confundido trataba de pausar aquella situación como lo había hecho varias veces, sin embargo, no hacía efecto. Los edificios comenzaron a derrumbarse y fueron tragados por la grieta. Loann, Shane e incluso el perro corrían de un lado a otro, pero no podían mantenerse en pie. Jared, el joven policía y ayudante de Shane, murió al caerle un poste intentado buscar a Loann y Shane.

Por extraño que pareciera donde me encontraba no ocurría nada. Escuchaba el zumbido, pero no se movía la tierra. Yo les gritaba que se apresuraran. Llegaron agotados. Casi no podían hablar. Miramos la ciudad y no había rastro de ella. Solo una enorme grieta de la cual brotó una especie de oscuridad. Un mar de negrura que lo cubrió todo. Nosotros asustados nos cubrimos esperando lo peor. Al Abrir los ojos Loann y Shane habían desaparecido. Todo a mi alrededor era oscuridad. Caminé sin dirección alguna. No escuchaba nada. No podía ver ni mis propias manos. Empecé desesperarme. De pronto escuché algo. Gritos. Se trataban de los lamentos de cada uno los habitantes de la ciudad. Pero, sobre todo de los tres hombres. Caminé guiado por sus voces. Rogaban que los liberara. Empecé a sentir a que me tocaban, pero no podía verlos. Ya no soportaba su sufrimiento. Lloraba de la frustración. Tenía que ayudarlos.

Al despertarme mi respiración era agitada y las lágrimas se derramaban por mis mejillas. En cuanto comprendí que era sueño me calmé. Sin embargo, una duda surgió en mi mente. Me levanté de la cama y me acerqué a mi escritorio. Encendí la computadora. En pareció que transcurrió mil años para encenderse. En cuanto lo hizo, busqué en el escritorio un archivo. No lo vi. Mi respiración comenzó a acelerarse. Busqué en mis documentos. No estaba. Tragué saliva. Volví a revisar el escritorio. Nada. Mis documentos. Nada. Se había borrado la novela que estaba escribiendo. Caí en la silla sin saber qué hacer. Aún escuchaba los gritos. Aún los escucho mientras escribo estas líneas, pero ahora son un eco en la lejanía.

Comentarios

  1. Mabel

    14 septiembre, 2018

    A veces esas pesadillas se nos instalan tan hondo que es como si realmente las estuviéramos viendo y viviendo, en escenas que se van alternando a cada movimiento de nosotros. Sentimos esa necesidad de meternos en el personaje o personajes que los personificamos, los hacemos nuestros pero llega a tal punto que se separa de lo imaginado y rompe con todos los esquemas, pretendiendo encontrar un lugar o sea su propia identidad. Un abrazo Gian y mi voto desde Andalucía.

  2. Gian

    14 septiembre, 2018

    Gracias Mabel. Mucha razón en tus palabras.

  3. Esruza

    15 septiembre, 2018

    Bueno y escabroso relato Gian.

    Mivoto y saludos

  4. JoelFortunato

    15 septiembre, 2018

    Saludos cordiales.. Interesante obra con un tema importante y de múltiples implicaciones. Tanto desde la Somnología (Ciencia del sueño), como en religión, psicología, antropología cultural entre otros aspectos. Obra cumbre es la Obra de S. Freud sobre ello, así como C. G. Jung y muchos otros no menos importantes. me permito felicitarle por compartir su buen arte. Reciba usted mi amistad y respeto.

  5. LOUE

    15 septiembre, 2018

    Echaba en falta tus relatos gian, y caramba, qué emoción leerte de nuevo con tan impresionante relato. Mi admiración y saludos!

  6. Gian

    15 septiembre, 2018

    Gracias Esruza. Y me alegra que he te haya gustado.

  7. Gian

    15 septiembre, 2018

    Gracias. Es un gusto para mi que mi relato te le haya gustado.

  8. Arena

    15 septiembre, 2018

    Muy interesante, me ha mantenido muy intrigada hasta el final… Mi voto!

  9. Klodo

    15 septiembre, 2018

    Buen trabajo literario Gian.
    Cultivas un género de narración difícil, pero sabes salir del paso
    con una buena prosa.
    Mis saludos cordiales y mi voto

  10. Gian

    15 septiembre, 2018

    Gracias Klodo. Que bueno que te gustó el relato.

  11. Nana

    16 septiembre, 2018

    Me ha gustado esa mezcla entre sueño e imaginación. El giro al final le da otra dimensión a la historia. Un saludo.

  12. The geezer

    17 septiembre, 2018

    A veces todos soñamos esas pesadillas super elaboradas como películas. Muy interesante. Y ese final tan extraño…parece real ¿lo fue? Un saludo
    César

  13. Gian

    17 septiembre, 2018

    Gracias Cesar por tu voto,Cesar. Lamento decirte no fue real lo del sueño, sin embargo lo perder la novela que estaba escribiendo si lo fue. Me dolió mucho y en el relato describo como me sentí. @cesarholgado.

  14. gonzalez

    25 septiembre, 2018

    Me gustó mucho, Gian. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.

  15. Carlos Calleja

    11 octubre, 2018

    Hola, Gian,
    el relato tiene muy buena pinta. Tiene un ritmo vertiginoso y como lector estás deseando seguir para saber qué ocurre. Llama mucho la atención y atrapa. Felicidades.

    Como consejillo, échale un ojo a los cambios de tiempo verbal que tienes y mejorará mucho más. Pasas del presente al pasado y a veces es un poco confuso.

    Un saludo,
    Carlos

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas