Yo señor…

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Yo señor…

Yo señor, no quería matar a nadie, pero tenía razones para hacerlo. Ya ve que la madre de uno siempre tiene razón y no en vano trato de advertirme la mía que no confiara en el destino, pues desdichado había de ser pa` iniciar en esta vida a tanto infeliz.

Por aquel entonces, y con ya quince años, aun me rehusaba por avivar, y tan lenta y babosa que era con el corazón pasara lo que pasara me quedaba boca abierta suspirando a su alrededor, y así vaya saber según plan de quien, desperdicie veinte años de mi vida llorando por quien no debía.

Al cumplir veintiuno, y sin media pizca más de picardía, me encontraba todavía más sola que antes, y estando toda anciano, anciana, mujer, hombre, perro y vaca emparejada, mi abuelo avergonzado de no vivir para ver descendencia se me acerco un día y dijo: “Hija mía, quien en esta vida se conforma sin una explicación tonto es, y si alguien no te quiere lo único que resta es exigirle al menos un porqué.”

Sabio, muy sabio resulto mi abuelo por el que me desgarraron el corazón seis veces más. A los veintitrés me había convertido en la burla del pueblo y cansada de ser motivo de risa decidí darles tiempo a las cosas y exiliarme en el campo hasta que la felicidad decidiera buscarme y vaya que si me busco. Estaba tirada sobre el césped contemplando mi desdicha, cuando una sombra tapo mi hermoso cielo. Recuerdo la furia que sentí en ese instante, mientras pensaba como es que hay gente que, teniendo todo el ancho y largo campo, la viene a molestar a una en su pequeño y amarillento pedazo.

Sus pasos ahuyentaron a los pájaros que me acompañaban y asustada de perder mi única compañía intenté deshacerme de su sombra, solo que la sombra escondía una persona y pecando de inocente volví a caer en los mismos viejos cuentos de siempre, solo que por alguna razón esta vez se sentían más reales.

Lo que más me molesta de esta historia señor, es que no fui yo quien lo busco. No, yo observaba el cielo, y aprovechándose de mi ingenuidad el me lo tapo. Una y otra vez, mientras lo único que quería era volver a sentir la paz que sentí en ese rincón apartada del mundo. Más triste oficial, fue saber que llegado un punto deseaba más ver su sombra que mis estrellas y de tanta ambición me quede sin ninguna. Termine deseándolo más que cualquier otra cosa, y por tanta obsesión deje que mi corazón se siguiera estirando para cargar con sus mentiras, y así de tanto engaño cuando todo termino apenas si podía latir de tan desecho que estaba.

Ahora me trae a este juzgado acusándome de haberle disparado, pero quién fue el que me robo mis estrellas, el que aplasto mi corazón y me saco la poca estabilidad que me quedaba. Hice cuanto pude para perdonarlo, y él sabe que lo hice, pero cuando a uno lo burlan una y otra vez, cuando lo hacen sentir que no vale nada y ni explicaciones es capaz de dar. Uno se enoja, se enoja mucho, y si después de tanta decepción sus dedos se resbalan sobre el gatillo de una escopeta y le intenta disparar a quien tanto le mintió ¿Quién es el violento en realidad? Si falla en los tiros y apenas es capaz de dar a esa sombra que cubrió su vida, que acabo con su vida ¿Quién de los dos es el que está causando daño? Cuando lo fuerza a uno escuchar las palabras más burlonas de su bocota y tirado en el piso soporta que lo sigan pateando ¿Quién es el que debe de ser acusado? Cuando ni perdón saben decir…

No más palabras su señoría.

Comentarios

  1. The geezer

    7 septiembre, 2018

    Uf, se me ha encogido el corazón con esta historia, voy a armarme de valor para leer los otros que ha escrito jaja, un saludo!

  2. Camila Fernandez

    7 septiembre, 2018

    Gracias, fue un cuento terapéutico de cierta manera. Mis otras publicaciones corresponden a capítulos de una novela. Saludos y gracias por leerme!

  3. Marti

    7 septiembre, 2018

    Tu dolor se siente bello, la historia es cruda y muestra vulnerabilidad de una manera poco comun. Saludos!!!

  4. Camila Fernandez

    7 septiembre, 2018

    Gracias!!!! Se siente bien saber que al menos una historia buena salio de todo esto

  5. Luis

    7 septiembre, 2018

    Me encantó, saludos junto a mi voto!!

  6. Mabel

    7 septiembre, 2018

    ¡Excelente! Un abrazo Camila y mi voto desde Andalucía

  7. samuel17993

    7 septiembre, 2018

    Hola Camila.

    Antes de nada, me ha gustado la historia -que como escritor sé que el «me gusta», «he disfrutado», «es buena», es un tipo de apreciaciones muy importantes para nosotros, los escritores, que deseamos y anhelamos, si es posible desde el primer momento, lo necesitamos; y ésa es mi opinión sincera y general de la historia-. Estoy acostumbrado a hacer críticas larga por la estancia en foros, más reducidos, más entre amigos, que nos ayudamos y criticamos buscando mejorar. Pues, aquí vengo también a hacer una crítica completa y en todo los sentidos, que espero sea positiva para ti y no te parezca mal, aunque no tengo nada negativo prácticamente contra la historia.

    Antes de nada, la historia tiene un puntito irónico y alocado contándose desde la peculiar narradora que me ha gustado mucho: mi personalidad va un poco por ahí también… Nos relatas la típica soledad que más de un ha experimentado por culpa del rechazo; a veces, hasta el punto de sentir el rechazo absoluto y llegar a la misantropía que experimenta esta narradora: yo me he sentido muy representado en la protagonista, he sentido esos mismos sentimientos, aunque ahora ya se ha esfumado casi todo eso -siempre queda la herida-. El hilar esa soledad irónica y que le vuelve tan frágil a la protagonista con un asesinato, es como la puntilla macabra y ácida que la acaba por caer en el lodo. Da pena y, a la vez, un pequeño escalofrío el cómo se excusa la protagonista: es donde más se nota su fragilidad y, quizás, también su punto de locura.

    Ahora, tengo dos puntos que veo más negativos:

    Por un lado, he notado alguna expresión o parte del relato que no sé si estaba del todo bien redactada; y sobre todo: faltas. Algunas son tontas, pero otras son acentos algo importantes. Por ejemplo: «como es que hay gente que, teniendo todo el ancho y largo campo,»: cómo, porque es de modo; es como, por ejemplo, qué tipo de gente hay. Otra: «el me lo tapo»; él, con acento. O: «de tanta ambición me quede sin ninguna»: me quedé. » por tanta obsesión deje que mi corazón se siguiera estirando para cargar con sus mentiras, y así de tanto engaño cuando todo termino apenas si podía latir de tan desecho que estaba»: dejé/ terminó. Otra: «quién fue el que me robo mis estrellas, el que aplasto mi corazón y me saco la poca estabilidad que me quedaba»: ¿quién/robó…/sacó…? O: » que acabo con su vida ¿Quién de los dos es el que está causando daño?»: acabó.. su vida: ¿quién…? Tras vida puedes poner una coma, dos puntos o incluso puedes no poner nada, pero la interrogación, como continúa la frase, ha de ir con minúscula.

    “Hija mía, quien en esta vida se conforma sin una explicación tonto es, y si alguien no te quiere lo único que resta es exigirle al menos un porqué». Me encanta la frase del abuelo. Es un gran puntazo. Es una de las frases que destacaría.

    Un placer leerte. ¡Nos leemos!

    Un saludo de Samuel.

  8. Camila Fernandez

    7 septiembre, 2018

    Hola Samuel, aprecio mucho tu critica y la verdad es que las faltas son mi debilidad. No deseo justificarme, pero la escribi de una y sin relectura en el calor del momento. Tenia una especie de relacion complicada y sentia que por momentos incitaba otra pelea solo para hacer daño y que cada una de esas conversaciones era como una bala perdida,como el tiro de un desesperado y asi se me ocurrio esta historia alocada. Gracias y tratare de hacer las correcciones que me has apuntado. Camila

  9. Ana De Luna

    11 septiembre, 2018

    Me ha encantado. Mi voto y voy a seguir leyendo tus relatos…Saludos Camila

  10. Klodo

    16 septiembre, 2018

    Hola Camila
    Me ha impactado la fuerza de tu relato, la construcción dramática que haces
    con él y tu lo desenvuelto de tu estilo.
    Captas la atención desde el primer momento, mantienes el interés y no sueltas
    al lector hasta el fin. Tienes el don para narrar, atrapar y entretener.
    ¡ Felicitaciones….!!!!
    Mi saludo cordial y mi voto
    Sergio

  11. Ignorant.Walking

    24 septiembre, 2018

    Pues creo que @samuel17993 lo resume muy bien.
    Ahora, yendo a lo importante… lo cierto es que a mí ya desde el principio me has enganchado. El primer párrafo es genial, sencillo pero perfecto para arrancar la historia. Sinceramente, y desde la humildad del que no tiene absolutamente ni idea de todo esto, me parece que hay mucho talento en esta historia. Está MUY bien narrada.

    Enhorabuena!

  12. Camila Fernandez

    28 septiembre, 2018

    Muchas Gracias! Como también dijo Samuel escuchar un «me encanta», «tienes talento» son los mejores regalos que se le pueden hacer a un escritor. Gracias por tu tiempo!

  13. Camila Fernandez

    28 septiembre, 2018

    Muchisimas gracias, significan mucho para mi todas estas críticas, y lo mas importante que puedan disfrutar mis relatos

  14. Esruza

    6 octubre, 2018

    Apreciable Camila, creo que ya o han dicho todo mis compañeros.
    Entiendo muy bien los sentimientos de la protagonista, aunque yo,
    no llegaría a tanto. ¿Por qué no pedir perdón cuando se sabe que
    se ha hecho tanto daño?

    Mi voto y saludos

  15. Camila Fernandez

    8 octubre, 2018

    Supongo que no debio de sentirlo tanto para decir perdón. En fin, Gracias por el voto!

  16. Carlos Calleja

    10 octubre, 2018

    Hola Camila,
    me ha gustado el relato. Este tipo de textos en que un acusado habla siempre me gustan, porque siempre uno espera una buena justificación. Son divertidos e intrigantes.

    Tu estilo me ha llamado la atención, y me ha recordado la forma de escribir de los autores hispano-americanos. De allí eres tú, así que siéntete muy orgullosa por ello.

    Coincido con Samuel en lo de las faltas… Alguna coma mal puesta, alguna tilde mal puesta… Es una pena que desmerezcan un texto bueno. Sinceramente, creo que no cuesta nada pasar el corrector ortográfico, (aunque no cazan todos los errores, es una ayuda gratuita). Los textos ganan muchos enteros y demuestran amor por los lectores que han de leerlo. Un texto bien presentado es la mejor carta de presentación de cualquier escritor.

    Y vuelvo a coincidir con Samuel también en la frase del abuelo. A mí también me ha llamado la atención según la leía.

    Por lo demás, muy buen sabor de boca. Tienes mi voto.

    Un saludo,
    Carlos

  17. Camila Fernandez

    19 octubre, 2018

    Muchas gracias Carlos! Y si, es cierto que tengo que mejorar en mi gramatica, es mi mayor debilidad por el momento y trabajo en ello. Gracias!

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