El péndulo

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El hombre llega a casa destrozado. Lo ha dejado con su novia tras casi un año de relación. Necesito tiempo, dijo ella.  Y él puso una mueca orgullosa y le dio todo el tiempo de su vida, la de ella. En otras palabras, la mandó a la mierda. Pero le ha dolido. Una cosa no quita la otra. Son cosas que las vas viendo venir poco a poco pero hasta que no están encima no las arreglas. Y te haces el tipo duro de puertas para fuera y lo encajas lo mejor posible apretando los dientes y mirando para adelante. A otra cosa, se dice el hombre mientras se tira en el sofá a oscuras. No tiene apetito, no tiene sueño, solo repasa los acontecimientos recientes hasta reparar en una piedra que su ya ex novia le había regalado.

            Se levanta y la coge. Es medio transparente y tiene iridiscencias. Una compañera de trabajo le ha comentado que habla con los ángeles y no sé qué chorradas que se hacen con un péndulo. Como no tiene nada que perder, la llama y le comenta que quiere usar el cacharro. Al teléfono, ella le dice que sea educado, hable gallego normativo y pregunte de forma clara. Las opciones son tres: sí, no, no sé. ESO TIENE QUE QUEDAR CLARO DESDE EL PRINCIPIO, ha recalcado su amiga. Vale, vale.

            Busca un hilo y lo introduce desganado en el orificio labrado en la piedra para elaborar un péndulo. Es así que pregunta cuál es el sí, el no y el no sé. Algo le folla la mente cuando el péndulo, contra todo pronóstico personal, empieza a responder. El sí va de derecha a izquierda, el no de allá para acá y el no sé da vueltas. Vale, algo es algo. ¿Le gusto a Eulalia? No. ¿Le gusto a Rocío? Sí. Vaya, vaya. No está mal. Y esa noche tarda en dormirse, excitado por tan grato descubrimiento. Al fin consigue dormir. Y sueña con dimensiones paralelas y muertos, muchos muertos. Sueña con demonios que, en otros planos de la realidad, se divierten acudiendo raudos a balancear los péndulos de aquellos que invocan poderes desconocidos.

            Al día siguiente va al curro pero se le nota descentrado. Sus compañeros se lo hacen notar pero él insiste en que solo ha sido una mala noche. Nada más llegar a casa busca el péndulo y empieza a hacer preguntas en bucle. Pasado, presente y futuro se entremezclan y el día se le va en un pispás. La noche llega y sigue jugueteando con el péndulo. Se ha convertido en una verdadera adicción. Sabía que nunca debiera haberlo probado, como con la coca o el tabaco. Joder, joder.

            Los días pasan y se ausenta cada vez más frecuentemente del trabajo. Y cuando lo hace se le ve indeciso y hace escapadas frecuentes al baño. Algunos compañeros murmuran, otra vez enfarlopado. Esos ojitos rojos…

***

Le encontramos colgado de la viga. Iba en calzoncillos y olía a incienso en toda la casa. La basura se amontonaba por los rincones del piso. Recuerdo que en el parqué estaba escrita una pregunta con tiza. Algo del tipo en qué consiste la vida o algo así. El cadáver pendía describiendo círculos.

Comentarios

  1. jessica82

    16 noviembre, 2018

    ¡Buf De esos textos que empiezas a leer para ver si te gustan y cuando te das cuenta, lo has terminado. Final inesperado. Cuántos péndulos no darían vueltas ante esa pregunta… Me encanta tu forma de escribir, engancha, atrapa desde el principio. Enhorabuena y mi votito!

  2. The geezer

    16 noviembre, 2018

    ¡Pues justo estoy de acuerdo con Jessica82 jeje, me apunto a lo dicho!

  3. The geezer

    16 noviembre, 2018

    Ah, y gran detalle lo de preguntar en “gallego normativo” jeje

  4. Luis

    16 noviembre, 2018

    Un poco en exceso lúgubre, como estás últimamente Andrés, saludos y mi voto!

  5. Mabel

    16 noviembre, 2018

    ¡Excelente! Un abrazo Andrés y mi voto desde Andalucía

  6. GermánLage

    18 noviembre, 2018

    Distinto; escueto; raudo. Tremendo final.
    Excelente, Andrés.
    Un abrazo.

  7. ÉraseUnaVez ! (Rosii)

    18 noviembre, 2018

    Muy buen relato. Genial de comienzo a fin, ese final que te deja en suspenso 😉 te dejo mi voto! Saludos 😃

  8. Beto_Brom

    19 noviembre, 2018

    Cuando la vida queda pendida de un péndulo, es el momento de sacar conclusiones, y lamentablemente el protagonista del relato, lo hizo en la forma más drástica posible.

    MUY BIEN DESARROLLADO.

    ¡¡VA MI VOTO!!!

    Shalom amigazo

  9. gonzalez

    19 noviembre, 2018

    Me gustó mucho, Andrés. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.

  10. Klodo

    22 noviembre, 2018

    Buen relato.
    Muy claro, conciso e intrigador el comienzo. Atrapa. Excelente desarrollo.
    Rotundo el final.
    Mi saludo cordial y mi voto
    Sergio

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