Entre sales de baño y espuma
con burbujas de blanco vino,
ansío sin remordimientos
consumar un pecado divino.
Bella Venus que guarda
su fruta vedada y tierna
como flor mas apreciada,
sólo ella sabe prenderla.
Entre impulsos me estremezco
y en suspiros te recuerdo,
aunque libre mil batallas,
aquí siempre salgo venciendo.
Y me agito entre mis sábanas;
y me busco y me encuentro,
pues me siento delicada…
la princesa de mi cuento,
que no necesita un príncipe
para conocer su cuerpo.





Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Davinia y mi voto desde Andalucía
Esruza
Hermosos versos
Mi voto
The geezer
Me pareció precioso este poema, sobre todo el final. ¡Enhorabuena! Saludos
César
Davinia Conde
muchas gracias me alegra que guste.
TrinitaH
Sugerente! Muy bueno, delicado y visual
Gracias por compartirlo Pequeña!
Mariato
Sensualidad a flor de letra