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El Vagabundo levantó la cabeza y me pilló mirándolo, me sentí avergonzada de estar observando sus manos sucias, su pierna hinchada, roja y enferma, que salía brillante por debajo del pantalón roto. Él extendió una de sus manos, para pedirme una moneda, busqué en mi bolsillo, saqué un euro y se lo di. Las puntas de mis dedos rozaron su palma áspera y ennegrecida, con el contacto, sentí un estremecimiento en todo el cuerpo, una mezcla de asco y miedo.

Horas después, esa noche, sentada en mi sillón azul, mientras estaba siendo hipnotizada por los parpadeos intermitentes de  las luces blancas del árbol de navidad que había decidido colocar en mi salón, en un estúpido intento por normalizar mi penoso estado, pensé que si cerraba muy fuerte los ojos, sentiría tus manos sobre mis hombros y sería como en los anuncios esos de turrón, cuando el que se ha marchado vuelve a casa de repente, pero al cerrarlos lo único que vino fue el recuerdo de la mirada triste y perdida del hombre de la moneda.

¿Dónde estaría él ahora? ¿Echaría de menos a alguien? ¿Alguien le echaría de menos? Sentí que no había mucha diferencia ya entre él y yo, comprendí que ambos estábamos encerrados y solos, yo en mi casa y él en su botella.

El móvil vibró y se iluminó, tu nombre se dibujó en la pantalla, sonreí y encendí la luz para hablarte, mientras te escuchaba noté una punzada de culpa, traidora me entregué al placer de recibir la “limosna” con la que tú me obsequiabas alguna vez, al escucharte decir mi nombre, olvidé la mirada triste y la pierna enferma.

Cuando colgué, al amparo del calor de mi casa me invadió un profundo estado de comprensión; el asco y el miedo vienen de la parte vagabunda de uno, de la soledad de dentro, de saber que todos vivimos de limosnas y que las luces que ponemos en el salón son un vago intento por sentirnos diferentes.

Salí a la calle con una botella de vino y un tupper con sopa caliente buscando a mi otro yo…

 

 

Imagen: Serie Vagabundos (Floreal Arias)

Comentarios

  1. The geezer

    26 diciembre, 2018

    Arenaymar, ya tenía ganas de leerte de nuevo, y estas reflexiones me han parecido una vez más geniales y certeras.
    Un abrazo y mi voto.
    César

  2. JoelFortunato

    27 diciembre, 2018

    Obra interesante y agradable. Buen tratamiento del tema en un desarrollo ágil. Saludos cordiales.
    ¡Feliz año nuevo con éxitos y felicidad para su vida!

  3. JR

    27 diciembre, 2018

    Que bonita reflexion! Me ha gustado mucho. Gracias por compartir. Saludos!

  4. Arena

    27 diciembre, 2018

    Hola, César! Agradezco mucho que leas lo que escribo, que comentes y que te guste 🙂
    Otro abrazo para ti.
    Arena

    (Feliz 2019)

  5. Arena

    27 diciembre, 2018

    Joel, muchas gracias por tus palabras.
    Yo también deseo que tengas un feliz año nuevo!
    Un abrazo
    Arena

  6. Arena

    27 diciembre, 2018

    Gracias, JR por pasar a leerme y por comentar!!
    Un saludo y feliz año nuevo!
    Arena

  7. Mabel

    28 diciembre, 2018

    Muy buen Cuento. Un abrazo Arena y mi voto desde Andalucía. ¡Felices fiestas!

  8. Arena

    28 diciembre, 2018

    Gracias, Mabel, Antonio y Lucheduar!! Gracias por leerme y comentar! Un abrazo!

  9. gonzalez

    29 diciembre, 2018

    Me gustó mucho, Arena. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.

  10. Beto_Brom

    30 diciembre, 2018

    En todo corazón existe, a veces muy escondido, un pequeño rincón que alberga cariño, y en ciertas ocasiones, como por ejemplo la vivida por la personaje del relato, sale a flote y dice -Presente-
    Me gustó leerte, colega de la pluma.
    MI VOTO
    y un ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

  11. Melek

    31 diciembre, 2018

    Relato subjetivo, claro y bonito, comparando la igualdad dentro de la disparidad. Mi voto, y un abrazo.

  12. Arena

    4 enero, 2019

    Gracias Gonzalez, Beto y Melek, por leer y por comentar, me emociona que guste lo que escribo, estos comentarios me dan ganas de seguir! Abrazos compañeros!

  13. Klodo

    8 enero, 2019

    Si hubiesen más reflexiones de tanto alcance, tan profundas y de tanta
    autocritica, el mundo sería mucho mejor, Arena.
    Tuviste muy cerca y hasta tocaste al verdadero ser humano y, luego pu
    diste darte cuenta de ello.
    Tu texto es un verdadero cuento de Navidad. Gracias.
    Un abrazo de amigo y mi voto
    Sergio

  14. Arena

    9 enero, 2019

    Gracias. Sergio, por tu comentario… Me ilusiona que te haya gustado. Q bonito eso de que tuve cerca de un verdadero ser humano…
    Un abrazo fuerte!!!
    Arena

  15. Arena

    18 febrero, 2019

    Muchas gracias, Rosii! Un abrazo…

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