Era un beso, un beso en el recuerdo, un beso guardado en el abrigo, un beso que tendré siempre, junto a mi corazón escondido. Era un beso al aire que respiro, un beso al agua y al alimento, un beso a la vida, y también a la muerte que espera acechante su momento. Un beso al sueño que me da energía, un beso al esfuerzo que me quita la vida. Un beso a la vigilia, cuando no duermes, cuando caminas, un beso. Un beso, un beso tengo guardado.
Solo me queda un beso, solo el beso, el abrigo se quedó pequeño, aún lo tengo, en una percha, en un armario, en una habitación, en una casa, en la mía. Era mi casa, mis habitaciones, mis muebles, mis puertas, mis ventanas. Todos eran míos, eran mis sueños, eran mi vida, eran ayer y son hoy. Hoy solo es un beso y no es mío, lo tengo guardado, no quiero perderlo.




Luis
Muy buen texto, un abrazo y mi voto!
Esruza
¡Me gusta esa melancolía!
Mi voto y saludos
Mabel
Hay un antes y un después que nos embriaga con sus pequeñas dosis de melancolía que nos llega muchas veces a provocar esa tensión desesperada por saber que siempre está ahí, en la espera, pero son solo momentos, vivencias que encontramos dentro de nosotros, los cuales somos sus creadores. Un abrazo Astadeo y mi voto desde Andalucía.