Ya no sé puede más.
Los vuelos nocturnos rodeados de golfas empastadas en el barro de su historia.
Tu nariz rota y los titulares de esa vida tan rasqueteada dicen que te vas en picada.
La fragancia de la muerte que cabalga en tu pecho y el permiso de un Dios que se hunde en plegarias para que no sangre más mi alma.
Cuando todo desapareció toque el espacio de un vacío imperturbable.
Pude recomponer mi razón y tomar el último rescate antes de salir a un mundo que no es mío.
Arrope a mi yo en la cama y lo besé mil veces.
Las Vegas reía con los ojos cerrados no parecía tener dolor. Solo una cicatriz de diamantes en pecho.
Estaba tan quieto, tan luminoso que llore en silencio.
Me fui y la verdad no quiero salir más; no quiero que me retes; no quiero llegar, solo dejar que lo que estalla en mí se haga realidad.




Mabel
¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido
Mariato
Gracias Mabel! Es la primera vez que publico algo.
Saludos de Argentina
Esruza
¡Bienvenido!
Me gustó leerte.
Saludos
Estela