Siempre admirada por su belleza, tan hermosa, tan dulce, tan inalcanzable. Ningún mortal, dios o semidios osó nunca macular su pureza. Afrodita no terminó sus días como Diosa, si no como Virgen de iglesia.
Marco-Antón
Siempre admirada por su belleza, tan hermosa, tan dulce, tan inalcanzable. Ningún mortal, dios o semidios osó nunca macular su pureza. Afrodita no terminó sus días como Diosa, si no como Virgen de iglesia.
Mabel
¡Me encanta! Un abrazo Marco Antón y mi voto desde Andalucía
Luis
Muy bueno. Un saludo y mi voto!
Mariato
Sublime