Ella se desvestía lentamente bajo los rayos del sol, mientras sus amantes esperaban flamantes bajo el abrigo de su desconsuelo.
Casiopea no era mujer de remilgos a la hora de meter a un hombre en la cama, pero muy pocos conseguían arder entre el calor de sus piernas. La guerrera afilaba su espada y danzaba desnuda en honor a su vibrante sexo, y cuando la batalla empezaba, la sangre se vertía por ambos lados en una orgía de metal y muerte.
Casiopea ganaba siempre: Si el amante perdía bajo su filo, su vida y su cabeza eran sesgadas. Si ella se arrodillaba, el triunfador se deleitaba bajo su lengua, aferrada a su última daga.
Nadie fue capaz de brillar jamás bajo la luz de su estrella, y su nombre perduró en el tiempo como su homóloga en el cielo




Luis
Qué hermoso relato, un saludo y mi voto!
AzaSalamandra
Muchas gracias Luis!!
Mabel
¡Excelente! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenida
Iván.Aquino L.
Buen relato saludos va mi voto.
David Sánchez-Valverde Montero
Con el tema mitológico ya me tenías entregado, pero es que además es una delicia su lectura. Es lo primero que leo de ti. Gracias.
JR
Me gusta! Saludos
gonzalez
me gustó mucho, Aza. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.
Dites
Increible, leí primero el gato negro pero este relato es tan bueno o mejor. Voy a seguirte y así poder leer todo lo que escribas, tienes un estilo especial, que me agrada y ojala la gente sepa valorar.
AzaSalamandra
Muchas gracias por vuestros comentarios. Llevo mucho sin entrar por aquí debido a los exámenes de la universidad, pero en breve podré escribir de forma habitual e ir subiendo pequeños relatos.
Un saludo!