No me recuerdes
Ni a mi voz ni a mi rostro ni a mis manos
Ya nos sumergimos al rincón de la laguna donde la luz no penetra y salimos vivos
No tengas miedo a la sucesión
Inscrito en mis hélices elementales está la necesidad de partir
y si hurgas en tu interior la encontrarás también
La realidad es lo opuesto a lo que tus sesos maquinan
No puedo hablar en el tiempo muerto sino en el que nace
por eso no digo que quise tu carne
sino que adoro tu cuerpo y todo lo que lleva dentro
Cada partícula
tus huecos
la forma de representar los astros con tus pensamientos
Cariño
así como derramo mis tripas cuando amo
debo silbar al ocaso la huida del hombre solitario
Pequeña niña
No escuches los sollozos del cuarto vacío
Regocíjate en la invocación de nuevas cavernas
donde de nuevo te hundirás en vastos jardines perfumados
y saldrás a la búsqueda de poseídos moldes desnudos




Luis
Buen texto, un saludo y mi voto Ramón!
David Sánchez-Valverde Montero
Bellísimo. Imágenes poderosas e intuiciones abismales a partes iguales. Gracias.