La cual pierdo en las salidas de mis recuerdos.
Cómo en un varieté juego a ser lo que posiblemente se fue en la última gira.
Furia al amor desmedido que da la dopamina,
dormida en algún subsuelo profundo
de un inconstante perdedor de monedas falsas.
Agito el agua
y los ojos cansados destruyen la imagen.
y los ojos cansados construyen un próximo sueño.
Paroxismo en la última de las soledades.
Sin piel, sin registro de mí.
De fondo suena algo que me agita.
Y el baile se hace dueño de la sustancia
y ésta, dueña de mi alma que degrada mi imagen,
que se borra entre grises y el grito de Munch.
Plegarias de un santo sátiro
Espantos
pactos rotos en tus palabras muy quebradas
para que las escuche .
Fuimos y por ahí volvimos.
Sin dar señales
sin poder recuperar lo perdido.
¿A quien le quito lo que me robaron?
si solo es materia de la nada
Sustancia,
la que saque de los pozos más ciegos de ese puto delirio.
Delirio,
que me regala la cara de un vegano abusado
por la lisérgica melodía de una milanesa a caballo




Mabel
Muy buen relato. Un abrazo y mi voto desde Andalucía