06 de agosto de 2019

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| 11 | 1 Comentario

06 de agosto de 2019.

Querido amigo:

Te gustará saber que me encuentro de vuelta en la lucha por tus ideales:
independencia, libertad y rebeldía. Te gustará, además, enterarte de que nunca antes
había estado tan radiante y tan dispuesta a tirar todo por la borda para ser
definitivamente feliz; estarás infinitamente encantado de ver en mi rostro la alegría que
deja la tranquilidad y la belleza que da la paz. No te impacientes por adentrarte en mi
entrañas, no hace hace falta para ver que estoy enteramente completa, sin moretones y
sin rasguños.

Me encuentro extasiada con el sentimiento liberador que resulta tras dejar los vicios
sentimentales, las relaciones toxicas, los sentimientos culposos, las mentiras, los
orgasmos fingidos, el deseo simulado, la pasión desenfrenada que termina en un
aburrimiento desgraciado, la rutina, los viernes de lujuria, los exámenes frustrantes, los
horarios agobiantes, las caminatas exasperantes, los chicos sobreestimulados, los
sustos tóxicos que dejan el mal sexo… Podría continuar con todas las cosas que nos
conducen a la muerte hasta llegar a Marte.

Mi queridisimo amigo, he recobrado la vida que tanto anhelaba, la existencia que había
perdido, la sustancia, el alma y el corazón presos del frío. Han vuelto las ganas de bailar
al son de mi risa, de toquetearme jurando que me pillo desprevenida; ha vuelto la gracia
de andar desnuda por la casa, de comer a hurtadillas, de sentir el frío calando en mis
huesos a causa de dormir en panties; por fin regresaron las ganas de continuar, de ir
tras mis reales sueños, de ser yo misma con el mundo sin sentirme como un anexo que
habita apartado de el.

Así entenderás que ya no soy una desterrada, una perdida, una somnámbula, sino soy
todo lo que nunca fui: ninfa, constelación, explosión, universo, luna y también diosa. Y
es que cuando la belleza surge nunca lo hace siendo otra cosa igual a lo que fue antes:
no cambia, se transforma para ser lo que tiene que ser, es decir, evoluciona y así es
como engrandece la obra que somos nosotros.

Te escribo esto porque estoy dispuesta a luchar contra lo monótono, lo aburrido, lo
vicioso y contra aquello que reste valor a mi amor propio. Por fin siento de nuevo el
golpeteo en el lado izquierdo de mi pecho, y ese cosquilleo que te causa la sorpresa de
que las cosas salgan mejor de lo que esperabas, y percibo al fin tu presencia a cada
paso que doy; todos indicios de que está iniciando la revolución.

Esta revolución inicia con un café, flores sobre la mesa y un par de bonitos ojos que se
miran de soslayo en el espejo. Se resume al empoderamiento, la liberación y la victoria
de una mujer bonita que no ha sido capaz de verlo, que no ha entendido que la vida
comienza en su vientre y termina en sus brazos, aquella mujer que esconde en la
mirada secretos que ella misma teme a descubrir, que lo tiene todo y deja que se lo
arrebaten por un poco de amor sufrido, falsas esperanzas e infinitas tardes de espera,
haciendo alegoría del cambio de perlas por espejos en la Nueva Cádiz. Esta revolución
por la que estoy dispuesta a luchar se trata de mí y de tus ideales: independencia,
libertad y rebeldía.

Con cariño siempre, Nix.

Comentarios

  1. Mabel

    14 agosto, 2019

    Muy buen texto. Un abrazo Daniela y mi voto desde Andalucía

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