«Encuentros»

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| 48 | 4 Comentarios

Gracias a Gusadro, Jessica, Beatriz, Soledad, Paula Urabayen y Lourdes por participar y escribir en esta idea.

 

 

 

 

 

 

Cocinera-¿Qué leías?

 

Me fui en la madrugada fría, cuando el silencio aún desnudaba las calles, me fui llevándome tu aroma en mis bolsillos y a esa pequeña risita que ahora resuena en mis oídos como una dulce melodía.
Me fui alejándome de vos, pero mi pensamiento, ese ser lleno de fantasías y de sueños incompletos vuelve a vos una y otra vez, convirtiéndose sin pretenderlo en un mendigo buscando un poco de alimento, un refugio para guarecerse del temporal de la vida que nunca se cansa de abatir al alma con su fuerza.
Me fui, pero aún te llevo entre mis dedos, pequeñas prolongaciones que saben que ya no podrán rozarte, que ya no podrán temblar al deslizarse por tu piel pero que te dibujan una y otra vez intentando apresar cada uno de tus detalles.
Me fui, pero sé que algún día voy a volver, que te buscaré de nuevo, en la misma esquina, en el mismo lugar en el que un día te encontré.
Sé que esta tormenta que se instaló en nuestras vidas por fin amainará”

 

Mozo-No te rías

Cocinera-No, pero me río de los nervios. Es hermoso

Mozo-Fue apenas terminó una relación… estaba muy dolido en ese momento

Cocinera-Sí, sé lo que es. Te entiendo-Lo mira a los ojos

 

Pasa un rato…

 

Cocinera-¿Todo bien?

Mozo-Sí, ¿Por qué?

Cocinera-Estás raro

Mozo-Es que-Se queda callado unos segundos-Es la primera vez que se repite…

 

 

Un lugar casi vacío con una mesa sola.

 

Primera historia.

 

Una mujer se sienta en la mesa, espera a un hombre.

 

Entra, se abrazan.

 

Ella-¿Viniste?

Él-¿Cómo no voy a venir?

Ella-No te puedo explicar lo que esperé este momento

 

Se vuelven a abrazar. Se sientan en la mesa.

 

Ella-Ese día que llegué a casa y te vi, pensé que me moría ahí. Tal vez hubiera sido lo mejor para nosotros

Él–No, nunca más digas eso

Mozo-Permiso-Sirve la comida

-Gracias-Se va

Ella-Estás hermoso

Él-Vos también

Ella-Tanto tiempo sin verte, mi amor. mi amor…-Le acaricia la cara

Él-No dejemos que la nostalgia nos siga ganando. Es sólo por hoy

Ella-Tenés razón.

¿Querés bailar?

Él-¿Cómo negarme?

Ella-Eso fue lo que dijiste aquella noche cuando nos conocimos y te pregunté si querías bailar ¿Te acordás?

Él-Me acuerdo, me acuerdo perfectamente

 

Mientras bailan.

 

Él-Cuánto hacía que no bailaba

Ella-¿Te puedo decir algo?

Él-¿Qué?

Ella-No te enojes… pero seguís siendo muy malo para los lentos-Se ríen

 

Vuelven a sentarse en la mesa.

 

Él-Cuando llegué estabas escribiendo algo, ¿Qué era?

Ella-Esto-Se lo da y él lo lee en voz alta,

 

“No volví a pintar camelias, la tarde que te fuiste mi mundo cambió. Descubrí que las historias no eran eternas, que los amores invencibles pueden ser lacerados por el fuerte viento. Ya no me siento en el balcón, mi frágil corazón arrasó con los días de la primavera. No volverás, porque los hombres también se van vivir al cielo, porque no todas las orugas pueden hacerse mariposas. Y las rosas desafían el azul del cielo, pero siempre mueren. Murió nuestro amor, no volverás”

 

Él-Unos minutos que tardo y escribís eso, ¿Sabés el viaje que tuve que hacer para estar hoy acá?

 

Ella llora.

 

Él-No llores. La vida es un regalo hermoso, disfrutalo. Yo siempre te voy a estar esperando allá

 

Termina la noche.

 

Cocinera-¿Qué hacemos con toda esta comida?

Mozo-Una promesa de que en esta fecha iban a volver a cenar acá, antes que pase lo que pasó, y vino ¿Podés creer que vino?

 

Al otro día.

 

Preparando las cosas para la cena de esa noche…

 

Cocinera-No tirés la cáscara de la banana en el piso

Mozo-No encuentro el tacho de basura, igual ahora tengo que barrer

Cocinera-Pero si la pisa alguien se puede caer

Mozo-Mirá a Marco, no deja de mirar la ventana

Cocinera-Y el jefe todavía no vio lo peor…

 

Entra Marga…

 

Marco-¿Por qué viniste, Marga? Si nunca viniste

Marga-Quería probar el café que hacen acá

Marco-Bueno, probalo sola. Me voy a trabajar

Marga-Pará, vení

Marco-¿Qué pasa?

Marga-Vine porque no quería que te vayas de mi vida sin despedirte. No tenés ninguna razón para irte así

Marco-Leí tus mensajes, Marga, todos tus mensajes

Marga-¿Leíste mis mensajes? ¿Invadiste mi intimidad y mi espacio?

Marco-Vos abriste esa puerta primero. No estoy orgulloso pero por fin dejé de vivir en una mentira. Ya no existís para mí

Marga-Dale, Marco

Marco-¿Dale qué?

 

 

Marga le quiere dar un beso y él le corre la cara.

 

Marga-Está bien, me voy

Marco-Sí, andate

Marga-Sí, me voy

 

 

Se está yendo, pisa la cáscara de banana y se cae.

 

Marga-¿Pero quién fue el pelotudo que tiró esto en el piso?

Mozo-Perdón

Marga-¡Boludo!-Se levanta, se va y la cocinera y el mozo se empiezan a reír.

 

 

Segunda historia.

 

 

Él-¿Tardé mucho?

Ella-Un poco pero siempre tengo un libro para leer

Él-¿Qué leías?

Ella-A Tolstoi-Pensativa

Él-¿En qué te quedaste pensando?

Ella-Cuando estuvimos en Lima. Lima es muy propia, cada uno sabe a qué rincón pertenece

Él-Me estoy perdiendo ¿Qué pasó que me citaste en este lugar?

Ella-Tenemos que hablar. Me voy

Él-¿Adónde? Si acabo de llegar

Ella-No… voy a estudiar a otro país y no voy a volver. Ya no

Él-¿Cómo que te vas? ¿Y nuestro amor?

Ella-Para mí el corazón en un rincón aparte, de esto te hablaba antes, de lo que somos en verdad las personas y lo tenemos que cuidar. Nuestro amor va a tener lugar en ese rincón para siempre y eso no es para todos. ¿Y qué mejor forma de cuidarlo? Si estás ahí como estuvimos hasta ahora, va a estar sano

Él-¿Y no es mejor cuidarlo juntos?

Ella-Sí, claro que sí… pero no podemos.

 

Pausa larga en silencio. Vuelven a hablar.

 

Se están yendo, antes de salir, se besan por última vez.

 

 

Cocinera-Y vos

Mozo-¿Y yo qué?

Cocinera-¿A qué rincón pertenecés?

Mozo-También. A todos los de mi barrio

Cocinera-No estoy hablando de esos rincones

Mozo-En todos esos lugares está el rincón al que pertenezco. Pero ¿Sabés? Los rincones no son para pertenecer, podés extrañar mucho cuando no pertenecés más

Cocinera-Siempre vas a pertenecer

Mozo-¿Aunque no esté?

Cocinera-Aunque no estés…

 

 

Tercera historia

 

Ella-Tengo que hablar con vos

Él-Decime, ¿Qué pasa?

Ella-Estuve pensando y no podemos seguir así. Te noto distante, te comportás de una manera muy diferente a la que estoy acostumbrada. Creo que lo mejor va a ser que nos demos un tiempo para pensar qué es lo que queremos

Él-No sé qué decir

Ella-Decí lo que pensás, sólo eso

Él-Ya lo dijiste todo por los dos. Querés dejarlo, aunque sea por un tiempo pero dejarlo al fin y al cabo. Quien sabe si definitivo

Ella-¿No pensás lo mismo?

 

La besa y le dice,

 

Él-No puedo vivir sin vos. No soy nada si no estás, estoy incompleto. Me hiciste creer de nuevo en el amor y ahora por la simple rutina, o creer que todo está hecho, me dejo llevar… arrastrándome a la desidia dejándote de lado. Perdón, no quiero perderte. Antes que te vayas quiero que lo sepas, te amo con todo mi ser, pero si querés dejarlo…

 

Ella se va sin decir nada.

 

Él llama a otra mujer,

 

Él-Listo. Ya me dejó

Ella-¿Ahora podemos ser una pareja formalmente?

Él-Sí, mi amor

 

La ex novia piensa que no puede irse sin decirle nada. Vuelve, lo escucha hablando por teléfono y grita,

 

Ella-Estaba escuchando, ¿Te comportaste así este último tiempo para que yo te deje a vos, cagón? ¡Sos un hijo de puta!-Agarra uno plato de la mesa, se lo rompe en la cabeza y se va.

 

 

 

 

Cuarta historia.

 

Él-¿Cuántas veces pensaste qué hubiera sido si..?

Ella-Muchas. Me llené de pasados y olvidé el futuro.

¿Vos?

Él-También, millones

Ella-Teníamos 18 años. Llenos de esperanza, alegría y esa inconsciencia deliciosa que a nada le teme, propia de la edad pero-La interrumpe-Pero se metió la muerte en el medio. Éramos unos niños con el alma ya vieja de repente y unidas en el dolor más insoportable que una persona puede sufrir, caminando juntos con el corazón que se fue con ella

Ella-Quizás es ella la que nos vino a dar este regalo de seguir juntos hace casi 16 años

 

Los dos se quedan en silencio hasta que se van. Miran al cielo con la certeza metafísica de encontrarse con su hija. Un día antes que naciera se enteraron que iba a morir a causa de una enfermedad genética grave que no fue debidamente detectada durante el embarazo.

 

Un tiempo después…

 

Cocinera-Nunca comimos juntos acá 

Mozo-Y no lo vamos a hacer

Cocinera-¿No?

Mozo-Hoy, por fin…-La mira-Vuelvo al barrio, hoy vuelvo a casa

Cocinera-Espero que ya no tardes tanto en bañarte

 

 

 

Comentarios

  1. Mabel

    14 agosto, 2019

    ¡Excelente diálogo! Un abrazo Gonzalez y mi voto desde Andalucía

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