Un pez tatuado en la nalga

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Podría haber seguido durmiendo de no ser por el reloj que me recordó que eran pasadas las diez y que junto a mí, tengo una morena que en mi cabeza abombada no logro adivinar qué promesa le habré hecho para que esté ahí.

Le miro sus pechos jóvenes desnudos y descubro que están bien puestos, más de lo normal acostumbrado; la cadera corre bajando por el terso glúteo hacia la angosta cintura; todo brilla en esa piel oscura.

La oigo quejarse cuando se vuelve a acomodar; el pez tatuado en su otra nalga me mira al darse cuenta que ha sido descubierto.  Se acomoda otra vez introduciendo sus brazos bajo la almohada, su rostro indica hacia un costado mientras su crespa cabellera cubre el resto de la funda.

A estas alturas aún no encuentro respuesta a su visita.

Descansa sobre el vientre.  Retiro otro poco la sábana disfrutando su cuerpo; una pierna flectada y la otra completamente estirada, entre ellas…  ¿Cómo llegó hasta acá? Me pregunto y cuando decido averiguarlo oígo su voz.

—Hola guapo.

Despertó antes de que pudiera volver a su lado y coger su brazo.

—¿Tú y yo…?  —desnudo parado a los pies de la cama le pregunto confundido; preocupado, más bien receloso.

—No te preocupes  —me responde con una voz gruesa.  —Estabas muy borracho.

—Pasó algo entre…  —muevo el dedo apuntando por tiempo hacia uno y el otro, buscando seguridad.

—Nada  —insiste.  —Pero si quieres…

No he terminado mi interrogatorio cuando noto que la tiene dura, parada y pareciera mirarme igual que el pez en su nalga.  Aun lleva las tetas más lindas que he visto en años. La botella con ron sigue sobre el velador.

 

 

Comentarios

  1. gonzalez

    26 agosto, 2019

    Me gustó mucho, amigo. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.

  2. Esruza

    26 agosto, 2019

    ¡Ay Darío! aparte de estar bien escrito, no entendí el meollo del asunto.

    Mi voto y una disculpa.

    Estela

  3. DaroPohl

    27 agosto, 2019

    Gonzalez, gracias por tu voto y sobre todo el que haya gustado, es la parte feliz del autor, poder saber que entretiene con el trabajo hecho.
    Un abrazo para ti.
    Dario

  4. DaroPohl

    27 agosto, 2019

    Mi amiga Esruza, gracias por tu apoyo junto al voto.
    A mí muchas veces me sucede igual en la parte entendimiento, quedo colgado y eso me ha obligado a leer más de tres o cuatro veces. En otras oportunidades leído el cuento y luego de regreso sobre él tras varios años de la primera lectura, mi entender es diferente.
    Darío

  5. JR

    27 agosto, 2019

    Como dice Ruben Blades: «La vida te da sorpresas…!» Saludos.

  6. Mabel

    27 agosto, 2019

    Muy buen Cuento. Un abrazo Dario y mi voto desde Andalucía

  7. DaroPohl

    27 agosto, 2019

    Gracias Mabel por tu apoyo y me alegra muchísimo te haya gustado

  8. DaroPohl

    27 agosto, 2019

    JR, cierto lo que dices y esa es la idea de los cuentos, sorprender al lector. Gracias por tu comentario.
    Darío

  9. ANTONIO A

    30 agosto, 2019

    ¿O sea que el personaje se hipnotiza con tetas y tatuajes, y al final no sabe si se ha amorrado al martillo pilón? Seguro que sí, lo que pasa es que le da vergüenza decírselo a los lectores.

    Historia graciosa y original.

  10. DaroPohl

    31 agosto, 2019

    Desde mi punto de vista de escritor, un cuento en su final busca sorprender al lector. El narrador es el encargado en el cómo. El personaje vive en la historia jamás leída, en su vida dentro de su historia vida. Muchas veces dejar que el lector participe del final, también suele ser el objetivo. Cada uno llega a su conclusión.
    Gracias por el reconocimiento en originalidad y si te he entretenido con gracia.
    Espero no defraudar con los siguientes.

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