La riqueza atrae al dinero

Escrito por
| 44 | 5 Comentarios

Iscario Von Trudel lo tenía todo, salvo un nombre decente y algo que hacer en la vida. Porque este tipo, súper acaudalado desde la cuna, sufría el triste y diario padecimiento de ver cómo, minuto a minuto, gracias a su habilidad financiera, intereses, buenas inversiones y su buena estrella, su fortuna crecía y crecía sin parar.

Un problemazo para los pocos elegidos que sufren esta singular patología, aún sin diagnóstico claro para la

ciencia actual. Una pesadilla para estos pobres desdichados sometidos diariamente, a la tensión constante

de una bolsa permanentemente a la alta.

 Ahora bien, al margen de pensamientos mezquinos o insidiosos, que nunca faltan con tanto dinero a la vista.. A Iscario lo atormentaba un mal que no se lo merece nadie, ni el ser más malvado del mundo.  Iscario no sabía qué hacer con toda su riqueza. Así, tal como se lee…Él era totalmente incapaz de imaginar qué hacer con tanto dinero diario…Una verdadera tortura

 En esta sociedad tan moderna y competitiva como la de hoy, es comprensible y hasta muy bien mirado ser millonario. Es como un exclusivo mal del siglo XXI  que todos quisieran contraer, pero cuyo virus sólo está capri chosamente a disposición de unos pocos.

Sin embargo, en el caso de nuestro héroe, ser favorecido por la diosa fortuna equivalía a hacer frente  al humillante apodo de multimillonario, con que algunos desalmados pretenden estigmatizar y enlodar a los per tenecientes a este selecto y honrado pequeño grupo.

 

Y ése era el drama de Iscario. No saber qué hacer con tanto dinero y, lo que es más grave, cómo detener el crecimiento de su enorme fortuna. Porque aún admitiendo ese dogma de que el dinero atrae al dinero, como se dice tan livianamente. Vivir o sobrevivir con la zozobra de no saber qué hacer con tanta riqueza, constituye una carga pesada que puede conducir fácilmente a la hiper depresión post fortuna.

Hiscario, pobremente instalado en su súper jet todo cielo, hacía todas estas reflexiones, mientras surcaba velozmente todos los mares rumbo a  Montecarlo. Sí…Exactamente, al sencillo casino de Montecarlo. Él, como cualquier mortal, experimentaba la necesidad de jugar unos pocos dólares en la ruleta, su juego de azar preferido. Si tenía un poco de tiempo, ¿ por qué no probar suerte ?….Unos dólares extra nunca están de más.

Adios Iscario y buena suerte en el casino con la ruleta o con los palitroques…Tú siempre vas a ganar algo en esta vida…Te la mereces.

 

 

Comentarios

  1. Gian

    16 septiembre, 2019

    La verdad es yo tampoco sabría que hacer si tuviera muchísimo dinero. Me gustó el relato.

    Saludos y mi voto.

    Gian.

  2. Dece Scott

    16 septiembre, 2019

    Un mal de pocos,síntomas que solo algunos mortales experimentan en esta tierra…sera contagioso?.
    Buena historia…

  3. Mabel

    16 septiembre, 2019

    El dinero no da la felicidad, si no que te hace sentir vacío, un vacío interior que poco a poco te va pesando y va apartando cosas de tu vida. Este, no entiende de sentimientos ni de amor, solo es avaricia y la avaricia rompe el saco. Un abrazo Sergio y mi voto desde Andalucía

  4. Esruza

    17 septiembre, 2019

    Querido Sergio, me gustaría tener un poco de esa patología, yo sí sabría qué hacer con tanto. ¡Já, Já!
    Ya en serio, estoy de acuerdo con Mabel. El dinero no hace la felicidad, pero cómo ayuda

    Muy bueno Sergio, mi voto.

    Un gran abrazo.

    Estela

  5. Mariel

    27 septiembre, 2019

    Muy buen relato. Coincido con Estela… Yo creo que tengo la patología contraria… Como todo, es una cuestión de equilibrio. Saludos y mi voto diez.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas