La rubia

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Sus ojos se fijaron en ella más entrar en el local. La discoteca, para ser viernes y casi recién abierta, estaba bastante concurrida, lo cual le venía perfecto. Rubia, jovencita y un poco alocada, sería cosa de coser y cantar.

Con paso decidido, pero intentando no llamar mucho la atención, se acercó hasta ella. Luego, y cómo él solía decir a sus colegas, vino el cortejo preparatorio, y unos minutos después:

-Disculpa, ¿No tomas nada?

La muchacha sonrió y negó con la cabeza, él volvió a insistir. Finalmente terminó pidiendo dos cubatas.

Risas, bailes y entremedias lo más difícil, depositar la pastilla pulverizada en la bebida de la joven.

-Salud -dijo él.

-Salud -dijo ella, y ambos dieron un largo trago a sus bebidas.

La cabeza parecía que le iba a estallar. Abrió como pudo los ojos y vio que estaba en un sucio y oscuro callejón. El muchacho intentó levantarse pero se dio cuenta que no podía, tenía los pantalones y los calzoncillos bajados, y fue en ese momento cuando también se percató de que no sólo le dolía la cabeza. Asustado se llevó la mano a las nalgas, al ano, y notó algo pegajoso al mirar la palma vio sangre ya semicoagulada. Gimió, le habían violado. A punto estuvo de empezar a llorar. Entonces al llevarse las manos a la cara notó algo en su frente, algo que le aterró aún más. Cogió su móvil y conectó la cámara frontal y se hizo una foto. Al mirarla sus temores se hicieron realidad, le habían marcado la frente con unas enormes H y P, cuyas cicatrices tardarían meses en desaparecer si algún día lo hacían.

En el inicio del callejón, y aprovechando la oscuridad del mismo, dos muchachas miraban la escena.

-¿Crees qué habrá aprendido la lección? -preguntó la camarera de la discoteca.

-Lo dudo -respondió la rubia alocada- pero durante unos meses podremos estar más tranquilas.

Comentarios

  1. Luis

    10 septiembre, 2019

    Triste que las lecciones sean tan amargas y duras, pero así es y más en algunos casos. Un abrazo y mi voto, Dites!

  2. Helkion

    12 septiembre, 2019

    El burlador burlado, ese podría ser un buen resumen de este micro tan brutal como actual debido a un problema que, lejos de afectar en exclusiva a nuestra «avanzada» sociedad «occidental» (aunque la acción parezca transcurrir en ella) es perfectamente extensible a casi el resto del planeta.

    Está bien narrado, y la historia en sí me ha parecido interesante, con ese punto de sorpresa final con el que debe contar todo buen microrrelato que se precie. Eso sí, hay que revisar algún que otro despiste ortográfico y alguna que otra palabra ausente (por ejemplo, un «nada» en la primera frase, «nada más entrar»).

    Felicidades Luis.

  3. Dites

    12 septiembre, 2019

    Gracias por tu corrección, el ansia de escribir y mostrar el trabajo realizado me traiciona, aunque a veces hay textos que reviso y siempre se me pasa algo. Agradezco tu crítica en todos los sentidos. Un saludo, y tranquilo hasta en la vida real se equivocan con mi verdadero nombre.

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