Mi corazon de piedra

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“sabes cuál es tu problema , que ahí no tenes un corazón tenes un pedazo de piedra”, esas fueron sus últimas palabras, nunca supe que responder a eso no era la primera vez que me lo decían y por lo visto tampoco iba a ser la última .Un corazón de piedra que cosa más rara ,estuve toda la semana pensado en eso hasta que bueno decidí comprobarlo, lo saque de forma cuidadosa de mi pecho porque no hay que dañar las arterias (dato vital para el que lo quiera intentar) y lo primero que note es que esa persona tenía razón, si era una piedra pero lo segundo fue que no en el carácter peyorativo que siempre le quisieron atribuir a esa frase sino que era más bien bella, una masa extraña y colorida de joyas incrustadas que me hizo recordar a un caleidoscopio ,quiero aclarar que no soy geólogo ni nada remotamente parecido pero tengo mis momentos de escritura así que me limitare a describir

Le pase los dedos por encima y note que había chirrido gracioso al tocar un trozo de esmeralda cristalina y resbaladiza que me llevo a un lugar lleno de espejos, cada uno le imprimía una mueca distinta a mi rostro retorciéndolo de formas extrañas que casi me obligaban a reír y efectivamente así estuve un buen rato disfrutando mientras me miraba en ese tono verdoso y carcajeaba ante lo absurdo del momento

Saque mis ojos bizcos de ese lugar y arriba, claro como la luna llena, había un ópalo centellante que ilumino de forma multicolor los lugares más recónditos del cuarto vislumbrando algunas siluetas ocultas a simple vista, había de todo, algunas formas pude reconocer átomos, estrellas, personas, lugares, notas musicales, hasta algunos monstruos que se me hicieron familiares y hubiera preferido no ver

Después de parpadear un par de veces para quitarme el brillo de los ojos me atrajo un calor que casi quema mis cejas era un rubí rojo carmesí vigoroso y exultante, todo se volvió llamas, no me importaron demasiado mis cosas solo quería sentir ese fulgor, un estímulo sensorial desenfrenado e hipnotizarte totalmente placentero, pero para mí disgusto sus propiedades ígneas no duraron más que unos veinte minutos

Con toda mi decepción di vuelta esa cosa pétrea y me topé con un zafiro que me descoloco, de repente me sentí como en un barco a la deriva rodeado por el azul del agua impasible, esa imagen calo en mi cabeza, una lagrima involuntaria recorrió mi mejilla y junto a ella la sensación de inhóspita ambigüedad, me tumbe en ese barco mirando hacia el cielo paladeando cada segundo que pasaba, a medida que contaba se acrecentaban mis ganas de ir corriendo a abrazar a mis seres queridos ,pare por un momento para secarme esa gota gorda y lo admito busque mi celular para mandar algún que otro mensajito de afecto

Bueno a lo que iba, retomando mi “investigación” decidí ver un incruste que me llamo la atención desde el principio, estaba en la punta y era un cuarzo negro casi opaco acercándome cada vez más un espontaneo vértigo recorrió mi cuerpo, me encontré parado al borde de una fosa imperturbable y misteriosa, tenía algo que me daba escalofríos y admiración al mismo tiempo, a pesar de no ver más de treinta centímetros sin que la luz se pierda en la nada, me senté en su borde moviendo despreocupadamente mis pies de arriba abajo escudriñando en su interior y buscando un no sé qué , al cabo de un rato me rendí, finalmente salí de esa abstracción pero no sin antes darle un último vistazo y darme la vuelta con la sensación de que algo me perdería

Ya siguiendo pude distinguir algunas piedras más, topacio, cristal, oro en fin un poco de todo, pero no me detuve lo suficiente como para poder dar una descripción más precisa (si es que alguna descripción fue precisa) y llegué a la conclusión de que todos tenemos un caleidoscopio por corazón. También se me ocurrió venderlo imagínense lo que ganaría, pero claro ¿Sería alguien capaz de empeñar su corazón por dinero?

Bueno más allá de análisis filosóficos, después de haberlo guardado y volviendo al tema central, mientras limpiaba restos de sangre burbujeante de mi mesa se me ocurrió que decir cuando me recriminen que tengo un corazón de piedra, les diré que “efectivamente es de piedra y aunque este un poco agrietado por el uso te lo presto, porque para tu sorpresa y disfrute tiene la forma perfecta para hacer sapitos en un lago

Comentarios

  1. Cortex

    10 septiembre, 2019

    Ingenioso. Es una alegoría gemística del aprecio que le tienes a tu corazón. Esa bomba es en verdad una gema: una pequeña gota de sangre que se impregna de fibrina y empieza a latir: aspirando y espirando amor púrpura sin cesar, hasta la última gota de su rubí vital… Tac -a- tac…

    CORTEX

  2. Mabel

    12 septiembre, 2019

    ¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido

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