Al/la lector/ra: el siguiente poema es crudo, realista y sangrante. Absténganse, pues, quienes no quieran ver u oír la «otra cara» de la situación actual. Hay muchos/as poetas y poemas muy diferentes -yo mismo a lo largo de todo lo que he escrito he mostrado ser muy polifacético-. Tenéis donde escoger. Pero creo que el/la poeta debe de mirar también la realidad actual y posicionarse ante determinadas situaciones. Tal vez sea por mi sensibilidad, tal vez por mi lectura de Brecht y Walter Benjamin; sea como sea no voy a permitir con este poema que se pinten unicornios y mariposas que oculten la desesperación. Esto tampoco significa hacer un elogio de esta última y alabar la flagelación. Los que me conocen lo saben bien. Soy amigo de los pequeños momentos y de las buenas personas, pero no voy a callar ante lo que creo que es injusto, por muy colorido que nos lo presenten los coachs y comerciales.
Sin rostro, sin nombre, ¿quién os recordará?
¿Quién os reconocerá?
Ruina sobre ruina, cadáver sobre cadáver:
así pasa el ángel de la historia sobre vosotros,
sin almas, sin cuerpos,
sin nombres, sin rostros.
¿Quién es el que aprieta el gatillo
del revólver silencioso?
¿Quiénes borran vuestros nombres
y desdibujan vuestros rostros?
Imparable sigue la lógica de la máquina
con carne y sangre engrasada.
De hierro es el Dios Capital
bajo el barniz postmoderno de la felicidad.
Y vosotros muertos de hambre, muertos de frío
sois sus mudos testigos.
Starbucks y H&M, Mcdonald’s y C&A
se erigen sobre vuestros cuerpos
antaño escuálidos y maltrechos,
ahora descompuestos.
El sonido electrónico acalla
vuestras quejas y lamentos.
(Imparable la máquina y el frenesí artificial.)
Vosotros, desterrados y exiliados,
acabaréis devorados en silencio
por perros hambrientos.
Y tal vez nada cambie;
y tal vez todo siga igual.





Luis
Pues mira, me gustó y sin ánimo de ofender en absoluto, tu introducción al poema, el prefacio, más que el mismo texto en sí. No te preocupes, debe de ser que ya rozo la cincuentena y para ser revolucionario, se me pasó la edad. Escribes bien, un saludo y mi voto!
Jean Arthur Lerouac
Gracias Luis. Lo cierto es que el prefacio ha sido completamente improvisado. Con él quería advertir a la gente que no le gusta, cosa muy respetable, oír hablar de los problemas sociales.
Seguiré tratando de mejorar con diferentes temáticas y estilos.
Un saludo.