Te esperaré musitándole dudas al olvido. Regando con cristales un jardín corrupto de raíces que nunca verán el sol; porque cuando acabes con todos los demonios que insisten en embrear los pulmones de un inseguro y raído corazón, sólo quedaréis tú y la flor. Ella sabrá batallar entre tanta guerra dando caza a lunas menguantes.
Te esperaré creyendo ser paciente. Dibujando mil palomas que lleguen a tu balcón y dejen caer sobre ti plumas blancas para hacerte entender que mis dedos serán pinceles tintando de rojo tus mejillas.
Te esperaré aguantando la sed de besarte a contraluz del amanecer, el hambre del cuerpo cuerpo cuando enredo mi respirar por tu cuello y las ganas de soñar sobre el mismo lecho de horas malditas que nunca supimos medir.
Te esperaré porque en cada beso me enseñas que no hay amor que nazca sin cariño que gestar. Aprenderé a arar y a sembrar los campos que devasté… y cuando tenga la clave para hacer nato un brote de felicidad, ahí habrá tiempo para sentarse y ver su vida crecer.
Hasta que los días disuelvan su sentido.
Hasta que los pasos ya no hagan camino ni sepan llevarme a ti.
Hasta que escondas las piedras con las que erguía puentes a mi voluntad y de los pilares ya no quieras ver un palacio.
Hasta que no necesites más hogueras al anochecer, ni pieles tibias cada mañana.
Hasta que no busques un trazo, una frase, un gesto de mis labios…
Te esperaré cuanto me dejes esperar.




Mabel
¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido
Andy
Gracias por el comentario, es mi primera publicación y lo aprecio mucho 🙂
Vecca
Cuantas imagenes en tus palabras! Muy lindo lo que escribes. Tienes mi voto.