Metamorfosis

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Metamorfosis

Nunca he creído sobre lo que se habla del bosque Furot. Nunca he creído en fantasmas y en todas esas cosas. Sin embargo, respeto la opinión de todas esas personas que sí lo hacen. No creo porque no he visto nada, ni he sentido que me observen, ni he percibido el ambiente pesado como afirman ciertas personas. Creo que me volví aún más escéptico por culpa de mi tío. Recuerdo una tarde mientras veíamos televisión; dijo que había alguien que nos estaba observando. Obviamente, yo no vi ni sentí nada. Sin embargo, lo que me sucedió ayer cambió mi perspectiva de ver las cosas.

Me llamo Dylan Modigliani y trabajo como médico forensepara la AIB (Agencia de Investigación de Blozum). El día de ayer recibí el cuerpo de un hombre, había sido encontrado en las afueras del bosque Furot. Se creía que pertenecía a una banda que asaltaba bancos. Hace unas semanas la banda asaltó un banco y al salir la policía los esperaba; resultó que uno logró escapar internándose en el bosque.  Según las noticias no pudieron encontrarlo. Pregunté a unos compañeros policías sobre lo sucedido y me contaron que les ordenaron que no se adentraran al bosque y que informaran a los medios que sí lo hicieron. El motivo del por qué la mentira no lo sé.

Salí del comedor luego de haber cenado y me encontré con Axel Adkins, policía de la AIB y amigo de la infancia; le habían asignado el caso de la banda de atracadores. Lo acompañaba otro policía que no pertenecía a la AIB. Me lo presentó, se llamaba Marcus Loughty; según me dijo Axel estaba investigando todas las muertes ocurridas en el bosque Furot. No me pareció extraño más bien se habían tardado. Los registros revelaban que el año pasado se encontró treinta y siete cuerpos alrededor del bosque. Y este año al parecer la cantidad iba a ser la misma, ya habían encontrado veinte cuerpos contando con el atracador. Axel me pidió ver el cuerpo antes que realizara la autopsia, en realidad el pedido era de Marcus. Accedí y los llevé a la sala de autopsias. Al entrar, se veía el cuerpo del hombre sobre la mesa, había otros cuerpos, pero estaban envueltos en bolsas negras. Al acercarnos apreciamos algo extraño. El cuerpo había crecido o para ser más específico sus extremidades se habían alargado. Nos acercamos aún más y el hombre se levantó. Nos asustamos retrocediendo unos pasos. Intentó pararse, pero se cayó. Axel y Marcus sacaron sus revólveres y le apuntaron. Brazos y piernas mostraban ciertas deformaciones. Parecían miembros gelatinosos. De pronto sus pies sufrieron un cambio. Brotaron tres enormes apéndices semejante a los insectos. Creció en tamaño y sus brazos también sufrieron un cambio. Pequeños abscesos brotaban desde el hombro hasta la muñeca. Los dedos de la mano se fusionaron en uno para luego surgir un enorme aguijón. La cabeza de aquel hombre se había transformado en un enorme agujero lleno de dientes. Axel y Marcus descargaron sus revólveres en cuestión de segundos y no le hicieron daño a la criatura. Es más, me pareció que se burló de nosotros porque emitió un quejido semejante a unarisa. Corrimos hacia la puerta y casi me golpea unos de sus brazos-tentáculos. En los pasillos no chocamos con nadie lo cual me sorprendió. Por lo general había gente en los pasillos, esta vez no fue así. La criatura nos pisaba los talones, los tentáculos nos rosaba los cabellos. Marcus nos dijo que tenía en el maletero de su auto un arma que podía matar a esa cosa y sin pensarlodos veces dobló por una esquina alejándose de nosotros. El monstruo iba a seguir a Marcus, pero Axel le arrojó su arma irritando a la criatura que levantó unos de sus tentáculos. De un momento a otro todo se ralentizó. Vi el tentáculo estar a unos seis metros del cuerpo de Axel. Lo miré y pude ver que él también veía todo ralentizado. Trató de moverse a un lado, pero a cada segundo la distancia se acortaba. Y en ese preciso momento una puerta se abre y sale una compañera de trabajo. El tentáculo le atravesó el costado, la levantó del suelo y la estrelló contra el techo. La volvió a levantar y se lo dirigió a su boca. Axel me tomó del brazo y nos alejamos de aquella escena tan surrealista. Corrimos por los pasillos dando vueltas por varios minutos. Escuchamos gritos y pasos que corrían de un lado a otro. Axel me dijo que nos dirigiéramos a la salida. No quería seguir exponiendo a las personas que se encontraban en el edificio.

Esperábamos que Marcus estuviera listo o que esa arma que mencionó en verdad funcionara. En los pasillos se podía observar los estragos del monstruo. Cuerpos por la mitad, brazos, piernas y charcos de sangre en el suelo además de manchas en las paredes. Nos acercamos al vestíbulo y se podía escuchar a lo lejos sirenas de la policía y de la ambulancia. Ya en el vestíbulo me resbalo y caigo de rodillas. Axel intenta levantarme, pero no puede; mis zapatillas estaban cubiertas de sangre y se resbalaba al intentar ponerme de pie. La criatura apareció y nosotros nos paralizamos. Habíamos corrido por varios minutos, estábamos agotados. Me dolía el costado derecho y las piernas. Deseé que la criatura me atravesara con su tentáculo y muriera en el acto; no quería seguir vivo mientras me devoraba.

Algo voló por encima de mi cabeza y cayó en la boca del monstruo. Pasado unos segundos, explotó la cabeza de la criatura. Axel y yo corrimos hacia Marcus que aún apuntaba a la criatura. Un enorme agujero se veía en su cuerpo, extraños órganos se regaban por el suelo; sin embargo, la criatura seguía de pie. Marcus, recargó su arma y disparó nuevamente. Esta vez la explosión fue más potente tanto que la onda expansiva nos tumbó. No quedó rastro de la criatura, más una masa sanguinolenta en el suelo, las paredes y el techo.

—Nos vemos la próxima clase. Tengan un buen fin de semana —dijo Henrick a sus alumnos que se preparaban para salir.

En el pasillo Henrick se encontró con Stefany, la profesora de poesía. Lo estaba esperando.

La clase anterior Stefany le había recriminado a Henrick por llevar a una menor en su auto. Henrick con el ceño fruncido se acercó a la mujer. Tendría que escuchar su perorata por enésima vez.

—Hola Henrick, quería pedirte disculpas por lo que dije la otra vez. Ayer tuve que llevar en mi auto a Caitlyn; el novio volvió a dejarla plantada.

—No te preocupes, yo entiendo —expresó Henrick—. Siendo la única menor de edad de mi clase y que la lleve en mi auto, es sospechoso.

—Qué te parece si te invito el almuerzo la próxima vez. Es mi forma de disculparme.

—No es necesario, pero acepto —dijo Henrick esbozando una sonrisa.

Subió a su auto y se dirigió al restaurante que acostumbraba ir desde que comenzó a enseñar. Reconoció a una joven apenas entró.

—Hola profesor Henrick —dijo Caitlyn sonriendo.

—Hola Caitlyn —respondió Henrick con seriedad cruzando por su lado.

Caitlyn detuvo a Henrick tomándole de la mano. Este la retiró con rapidez.

—¿Qué quieres? —preguntó Henrick con brusquedad; observando que nadie estuviera viendo aquella escena.

—Creo que mejor conversamos afuera.

Caitlyn se levantó a buscar al mozo, le pagó y salió del restaurante no sin antes guiñarle el ojo a Henrick. Irritado la siguió.

—Caitlyn, seré claro contigo. No vamos a iniciar ninguna relación o algo por el estilo.

—¿Por qué? —inquirió Caitlyn––. Si hay cierta atracción entre nosotros.

—Lo de llevarte en mi auto fue por lo que me contaste de tu amiga y la otra vez porque no tenías cómo regresar a tu casa. En ningún momento he coqueteado contigo. Y sobre todo soy tu profesor.

—El problema es que soy menor de edad. ¿Cierto? —contestó Caitlyn con cierto pesar.

—Sí, y que eres mi alumna. Te agradezco por lo que le dijiste a la profesora Stefany. Espero que esta escena no se repita.

—Te he visto coquetear con Lucy, Evelyn y Kimberly —gritó Caitlyn.

Henrick ya se había alejado unos pocos metros, pensó en contestarle; pero decidió no hacerlo y se fue dejándola sola.

Comentarios

  1. Mabel

    26 diciembre, 2019

    ¡Impresionante! Un abrazo Gian y mi voto desde Andalucía

  2. MadreMar

    29 diciembre, 2019

    Hola Gian. Me ha gustado este relato. Tiene ese tinte de relato fantástico y de ciencia ficción que me gusta. Por un momento me ha parecido rememorar alguna escena de «La Cosa», leyendo la escena específica en la que el cadáver resucita en forma de «cosa» monstruosa.

    Solamente un último apunte y es que creo que has pegado parte de tu otro relato publicado el 26 de diciembre a este. Concretamente, el párrafo que empieza por «—Nos vemos la próxima clase. Tengan un buen fin de semana —dijo Henrick a sus alumnos que se preparaban para salir.»

    Va mi voto para esta «Metamorfosis»
    Saludos
    Lourdes

  3. Gian

    29 diciembre, 2019

    Me alegra que te haya gustado el relato y es verdad lo de la escena de «La cosa» me gusta mucha esa película y este relato tiene esa influencia.

    Saludos:

    Gian.

  4. Juan León Villagra

    14 enero, 2020

    Me gusto mucho como construiste los personajes, felicitaciones!!!
    Me encantaría tener alguna crítica tuya sobre mi trabajo.

  5. gonzalez

    22 enero, 2020

    Me gustó mucho, Gian. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.

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