Estas calles no son ya
las que me vieron crecer,
las que recorría con la
ingenuidad de la niñez.
Los tiempos han cambiado,
los rostro también,
pero mi paso sigue siendo lento
como un músico de Blues
en medio de una masa que baila Techno.
Un giro y allí está de nuevo
la parroquia neogótica en cuyas puertas siempre me quedo.
Cuántas veces he estado aquí, pienso,
en este mismo lugar, esperando, de pie.
Estas calles no son ya
las que me vieron crecer,
las que fueron en su tiempo el patio
donde quise aprender a correr.
Los que sí aprendieron corren a trabajar,
a comprar el pan o a tomar un café;
los que no, desperdician sus vidas
tirados por las esquinas
entre periódicos rotos y botellas vacías
Cuántas veces los he visto aquí mismo,
esperando en pie.
Cuántas veces las recorreré,
cuántas veces los veré,
cuándo me cansaré de no reconocer
estas calles que no me vieron crecer.





Mabel
Muy buen poema. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Jean Arthur Lerouac
Gracias @mabel.
Un abrazo y saludos.