«Un sábado por la tarde, conocí a
un hombre.
Me tomé una copa con él, en el bar
de un hotel.
Entre miradas perversas y caricias,
me invitó a pasar el rato con él.
Éramos dos extraños que jugábamos
a conocernos.
Sin nombre
Y sin un adjetivo que nos
calificará.
Entre besos y mordidas, la pasión
se desbordó por cama de la habitación del hotel.
Un sábado por la tarde, un hombre
me follo sin sentir remordimientos.
Entre las sábanas, se recorría el
olor de él.
Entre gemidos y calor, me quitó las
bragas.
Entre sudor y seducción, lo folle.
Un sábado por la tarde, un hombre
me hizo suya y yo lo hice mío»
- Andy Pau




Escribir un comentario