Tal cual es. Bajo la incierta noguera, te asientas, con tu pie descalzo. La observas, te inquietas, no puedes evitar sentir a la par, amor y rechazo, recuerdos y memoria. La abrazas, das vueltas a sus implacables anillos, y la miras con más detenimiento. Es la vieja noguera de siempre, con su sombra habitual, que calienta el ánimo del viandante, y no distingue de antiguas rencillas o conflictos actuales. La ves, la abarcas, le das un amor que, quizás, ni ella misma se espera. Te sientes bien por instantes, sintiendo su dura y perfumada corteza, su extraña vitalidad de años. Y piensas que está bien que permanezca en pie, que sea ella misma, fugaz y altiva, etérea y volátil, casi un castillo o una fortaleza. ©
Bajo la vieja noguera





Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Gian
Un poema muy bueno.
Saludos y mi voto.
Gian.
Esruza
Me gustó lo que dices, y cómo lo dices, Luis. También me gusta cómo presentas ahora tus
escritos/poemas.
Mi voto y un afectuoso saludo
Estela
Luis
Gracias Mabel, un saludo!!
Luis
Me alegra que te gustara y que lo digas, Gian, gracias y un saludo!!
Luis
Gracias Estela, un abrazo!
Viajero en el Tiempo
Me gusta, y sobretodo el final «casi un castillo o una fortaleza», es solido y le da cuerpo.
Mi voto y un abrazo.
Luis
Gracias Viajero, un saludo!