Estoy harto de él.
Todas las mañanas ahí está. Siempre con esa misma cara de amargado.
No hay ni un solo día que me deje tranquilo, que pueda salir a la calle sin verlo, sin notar su presencia.
Siempre aparece, fiel a su cita para decirme:
—Aquí estoy para joderte el día.
Y vaya si lo hace.
Es verlo y saber que todo va a ser como siempre, que volverá a ser un día de mierda como todos.
Ya no lo soporto más.
Creo que voy a quitar ese espejo de mi habitación.




Mabel
Muy buen relato. Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Esruza
Sí, Luis, hay días en que así se siente uno, pero luego vienen mejores días, eso creo.
Muy bueno.
Mi voto y saludos.
Estela
Luis
Gracias Mabel. Como siempre agradecido por tus comentarios
Luis
Muchas gracias Esruza. Tienes razón, siempre vienen días mejores.
Vanderbilt
Hola, Luis. Me ha sorprendido que hayas publicado un cuento tan sumamente parecido al que yo colgué hace 6 días, «Por más que lo intento… no me sale», con la misma estructura y desenlace… Me parece un tanto deshonesto, la verdad. Creo que estamos aquí para ayudarnos, no para copiar ideas ajenas.
Aldana
¡Muy bueno Luis! Saludos y mi voto.
Aldi
Luis
Hola Vanderbilt. Acabo de leer tu publicación ahora mismo y efectivamente tiene un fondo similar. Entiendo que puedas haber pensado que me haya inspirado en ella para publicar mi micro. Pero para nada ha sido así. Como te he dicho, he ido a ver tu publicación al ver tu comentario. Siento que te haya parecido una «copia», pero para nada ha sido así. Gracias de todas formas por tu comentario. Un saludo.
Beto_Brom
No lo hagas, perderás tu sombra, y entonces sentirás abandono.
Lo digo por experiencia
Shalom amigazo