Frente a la pluralidad de cuerpos, frente a la pluralidad de sensaciones; este hombre y esta mujer se decidieron casar en la niebla del caos que supuso el mundo, unir sus cuerpos y almas en sacrosanto matrimonio; el hombre era opulento en dinero, con titulo universitario y muy atractivo, mientras la mujer era muy bella en sus formas y con destellantes ojos azules.
Ellos consideraban que el matrimonio iba a suponer un avanze en sus vidas, iba a suponer que a pesar de su potencial para vivir la vida, sus almas eran timidas y se «nesecitaban» uno del otro. Los dos eran timidos y reprimian su sexualidad, no la manifestaban libertinamente, pero de fondo no se querian, no se amaban, ya que era la fachada esperada socialmente.
Varias mujeres, en el caos que supone el mundo, se insinuaron al joven, se mostraban, lo miraban y hasta cuando se saludaban lo acariciaban; buscaban esa conpenetracion, ese amor carnal y genuino, ese amor animal.
Por otro lado, en la empresa que trabajaba la mujer, habia muchos hombres, hombres bellos y esbeltos; que la invitaban y miraban, buscando exactamente lo mismo.
Con el tiempo, las ojeras se apoderaron del joven, que frente al caos orgastico de la vida, el reprimia perpetuamente y volvian como flashbacks esas caricias, miradas y poses eroticas en el que las mujeres se le insinuaban. «no podia» se decia a si mismo, y siempre fue asi; «No puedo», «No puedo».
La mujer noto este cambio en su esposo, y lentamente el alma de su esposo se fue marchitando y deshidratando, empezo a comer mas, empezo por un camino de «No vida»; mientras la mujer, empezo a quejarse mucho mas, se la notaba con menos formas y sus destellantes ojos azules fueron perdiendo color.
¿Es acaso el matrimonio judeocristiano, la regla de la sexualidad humana?, ¿No sera una forma en que los timidos de espiritu crearon un sistema para preservar su timidez y no entregarse a las pulsiones vitales necesarias para sobrevivir (y supravivir)?




Esruza
Eso les pasa a muchas arejas que se casan sólo por casarse.
Mi voto
Marques de Sade
Muchas gracias, Esruza, por tu voto!