Bucle
I
Abro los ojos y solo veo negrura a mi alrededor. La vista se acostumbra, estoy en una cama; tengo náuseas y mareos. Me encuentro en una amplia habitación rectangular sin puerta con un baño. No recuerdo qué hago allí. Trato de levantarme y las náuseas regresan. Corro hacia el baño y vomito bilis en el inodoro. Veo borroso y tengo frío. Estoy vestido con mi pijama favorito: un polo azul con rayas rojas y un pantalón blanco. Mi cama está cerca de un ventanal sin cortinas, es de noche. Me parece extraño un cuarto tan grande para una sola persona. Pero omito se detalle y me concentro en tratar de salir de allí o encontrar a alguien. Salgo de la habitación y veo un largo pasillo, está a oscuras, pero a lo lejos veo una luz. Camino con dificultad apoyándome de la pared, las náuseas continúan. Camino todo el pasillo que parece no tener fin. Me desplomo en el suelo y vuelvo a vomitar. Se me nubla la vista y todo se oscurece.
II
Abro los ojos y solo veo negrura a mi alrededor. La vista se acostumbra, estoy en una cama; tengo náuseas y mareos. Me encuentro en una amplia habitación rectangular sin puerta con un baño. Creo que me desmayé y de alguna forma regresé a mi cuarto. Me levanto y otra vez las náuseas, vuelvo a correr hacia el baño. En el pasillo recuerdo que fui a la derecha; esta vez iré por la izquierda. A lo lejos veo a alguien o algo. Camino hacia esa dirección, cuanto más me acerco más se acentúa las náuseas. Caigo al suelo y nuevamente vomito. Se vuelve a oscurecer todo a mi alrededor.
III
Abro los ojos y solo veo negrura a mi alrededor. La vista se acostumbra, estoy en una cama; tengo náuseas y mareos. Me encuentro en una amplia habitación rectangular sin puerta con un baño. Tengo en mi memoria las dos veces que quise salir y no pude. Pero ahora escucho algo en mi cabeza. «Señor Francisco, señor Francisco. ¿Recuerda su nombre? ¿Sabe dónde se encuentra?» se repite una y otra vez. Tengo miedo levantarme y que se repita todo de nuevo. Pero no puedo quedarme sin hacer nada. Así que me levanto y aparecen las náuseas y el vómito en el baño. Más náuseas mientras camino por el pasillo derecho por segunda vez. Pero, está vez es diferente logro llegar a la luz. Es otra habitación igual a la mía. Veo a alguien. Caigo al piso, vomito y todo se nubla.
IV
Abro los ojos y un rostro que no me es familiar me saluda.
—Buenos días, señor Francisco. Soy la doctora Vanesa Gutarra. Usted ha tenido fiebre y vómitos durante días, sobre todo por las noches. Cómo se encuentra.
V
Abro los ojos y solo veo negrura a mi alrededor. La vista se acostumbra, estoy en una cama; tengo náuseas y mareos. Me encuentro en una amplia habitación rectangular sin puerta con un baño. Todo vuelve a repetirse. Si me levanto vomitaré. Qué hago. Cómo huyo de esto. ¡Estoy atrapado!




Esruza
Muy buen cuento, Gian.
Mi voto y un cordial saludo
estela
Gian
Gracias por el comentario, Estela.
Saludos y mi voto.
JR
Intrigante. Me gusta la historia.
Saludos.
Gian
Que bueno te haya gustado.
Saludos.
Gian.
MP
Me gusta mucho tu relato Gian, hay cierto aire de misterio en la repetición, y el sin salida muy interesante pues se termina de completar en el lector o no se completa nunca. Un abrazo y mi voto.
gonzalez
Me gustó mucho, Gian. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.
Gian
Gracias por sus comentarios: @mariela-puzzo y @gilgonzalez.
Saludos.
Gian.
ginimar de letras
Vaya día de la marmota más angustiante! Realmente conseguiste transmitir la sensación claustrofóbica del personaje con esas repeticiones. Un abrazo 🙂
Gian
@ginimardeletras, gracias por el comentario. No estaba seguro de haber logrado ese efecto.
Saludos.
Gian.