Calla, calla, tapa tu lengua bífida, ignora la tensión del arpa fundida sobre la nieve. Recupera el estado primigenio, y ofrece a los cauces derruidos, sangres menstruales de peces y cortinas. Sobre esos puentes definitivos, como balsas incandescentes, se atropellan los moluscos como piedras de ausencia, brillantes y onerosas, opacas y venideras. Dentro de tu caparazón de gloria, un óseo material insiste en tropezar con la noche. Vil copa del desacato. En las tapias de tu cráneo, como hocicos posee el agua cuando persiste en su tóxico nacimiento; en los valses de la tinta esporádica, y en aquellos ojos de buey, todavía la sangre estropea sus cánticos de benignidad. Y un cierto brillo de metal golpeado y flexible, adquiere tonalidades de barro, cristal como lóbulos incipientes, cansados. Toros derribados por la angostura del cielo, sensibles oráculos por insectos moribundos caídos, y esas altas torres que vigilan la nocturna aproximación de un barco. Sin dientes, sin apenas dientes, con idéntico frenesí a un periódico sin estrellas, buscas el congregado hielo de los ciclos. Estepa solitaria que hundirá tus raíces y turberas-. ©
Calla, calla tu lengua




Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
The geezer
Pase lo que pase, siempre me acabo sorprendiendo con tu escritura. Un abrazo de nuevo!
César
Luis
Gracias Mabel, abrazos!!
Luis
La sorpresa es mutua, pues describes muy bien los bajos fondos un tanto marginales de una urbe grande como Londres, aunque no sé si se trata de algo autobiográfico, en cualquier caso gracias y un gran abrazo César!!
MP
Nuevamente el encanto, y la búsqueda incansable y desesperada del origen, por animales primitivos, fugitivos que se interpelan, y te trasladan a esa «estepa solitaria» que alberga tu lírica. Esta demás decirte que me gustó mucho tu texto. Un abrazo y mi voto.
Luis
Yo sólo escribo, querida Mariela, y sin embargo, va surgiendo un verso tras otro, un hilo que se estira y ensambla hasta formar una pequeña red de araña. Gracias por tu comentario y palabras, sirven siempre de estímulo. Un abrazo!