En lo más hondo de su estómago

Escrito por
| 48 | 5 Comentarios

No sabía que era martes. Como todos los días, en estos últimos tiempos se levantó de la cama sin la menor noción del rejoj ni del calendario. La jornada en aquel asilo, o como quisieran suavizarlo, transcurría plácida, sin ninguna monotonía. Desde su memoria vacía notaba que iba recuperando una serie cosas, pequeños detalles, que habían ido desapareciendo del espectro de su mente con el paso de las ocupaciones y los años: el paso regular de las estaciones, los cambios de luz y de color en el cielo, el olor del frío y del calor, el sonido de la lluvia…

Aquel día él no sabía que era martes. Y decidió perderse por el jardín, y ayudar al conserje. Eso lo libró del horario de visitas, de encontrarse con unos rostros desconocidos, que aunque lo miraban sonrientes, el solo hecho de tenerlos en frente, le provocaba unos terribles pinchazos, en lo más hondo de su estómago.

 

Comentarios

  1. gonzalez

    21 mayo, 2020

    Me gustó mucho. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.

  2. Mabel

    21 mayo, 2020

    Muy buen relato. Un abrazo Mary y mi voto desde Andalucía

  3. mary poppins

    21 mayo, 2020

    Muchas gracias Mabel. Celebro haberte leído. Me gustó tu poema. Me conmovió. Muchas gracias por la atención que prestaste a mi relato

  4. Blas jr.

    22 mayo, 2020

    Buen relato, y si que hay mucho para hablar de ese tipo de instituciones. Saludos!

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas