Me llamo Aria Nilsson

Escrito por
| 323 | 6 Comentarios

Estoy sentada en el avión, en primera clase mientras me relajo en el sillón. Vuelvo a mi pueblo natal después de pasar el penúltimo año en Canadá con la familia de mi madre. El verano pasado tuve una mala racha y a mi madre se le ocurrió la idea de pasar un año fuera del pueblo. El divorcio de mis padres me pego de lleno, entre otras cosas por la imagen que generó aquel fuerte divorcio. Si creéis que un divorcio es difícil por ser vuestros padres. Imaginaros mi situación, encontré a mi padre el gran Eric Nilson, el juez del distrito tirándose a una de sus alumnas de primero de carrera. Lo peor no fue que fuera una de sus alumnas, lo peor es que es la hermanastra de Leah Lemat. La capitana del equipo de animadoras del Instituto Rodez High School. Nunca nos hemos llevado bien, ella es la abeja reina que sale con capitanes de baloncesto y yo soy completamente diferente. Prefiero mil veces quedarme un sábado en casa con mis dibujos, un buen libro o incluso estudiar a salir de fiesta. Leah al final se propuso lo que tenía planeado desde que me conoce. Desde pequeña, durante aquel verano fui a un par de fiestas con Brian, mi novio desde que tengo memoria. Estando en una de las fiestas de verano que Leah organizaba, los pille morreándose en una habitación. Salí de la casa echa una furia, pero cuando el aire me dio en la cara me di cuenta de que yo nunca había Estado enamorada de el. No tenía motivos para enfadarme. Me pase seis largos meses en Canadá recibiendo e-mails de Brian, los cuales ignore hasta ayer. Habló con mi padre y no pude mentir, con lo bien que se me da aparentar que pienso una cosa y en realidad digo otra. Mi padre se a pasado todo el verano diciendo que volveré al Instituto, a mi vida de siempre… No es que Rodez city no me haya dado cosas buenas, pero yo no encajó en ese lugar. Aunque después de estar en Canadá e deducido que no encajó en ningún lugar de este mundo. Igual soy yo que soy demasiado reacia a conocer gente con la que no encajó.

El aeropuerto de Rodez city está repleto de gente. Aunque yo no les prestó nada de atención, es más me da la sensación de que se mueven demasiado despacio. Igual son imaginaciones mías. Como ese sueño que se repite una y otra vez desde que hable con mi madre y mi padre para volver. Me pongo las gafas de sol, cuando la nubes grises persistentes del paisaje de Rodez City pegan en el cristal de las ventanas del aeropuerto, cada día soy más sensible a tener la luz del día bajo mi piel pálida. Mientras espero a mis maletas, cierro los ojos.

 

Estoy en el bosque de Rodez city, cerca del agua, puedo oír como el lago menea el agua con delicadeza, cuando baja por la pequeña cascada. Puedo oír a los búhos lanzarse hacia su presa para comérsela. Puedo oír como la lluvia se concentra en las nubes, dispuesta a mojarme. Aunque el barro del suelo frío se cuela por mis pies no me importa. La niebla se pone en mis huesos, pero no me importa tampoco. Visto un pequeño vestido demasiado fino de tirantes, pero el frío no es un problema. Ando hacia los árboles y lo veo, lo veo tan nítido que si pasará por mi lado lo reconocería sin dudar. Es un chico de unos dieciocho diecinueve años, viste en vaqueros y una enorme chaqueta de cuero negro que le aprietan sus músculos. Le queda perfectamente, excepto por que sus músculos están deseando que se la quité. Yo también…

*¿Aria?

Una voz familiar me saca de mis pensamientos. Estaba intentando recordar su cara. Tyler Jackson se acerca corriendo para asegurarse de verdad que soy yo. Ty, es el hermano de Brian Jackson mi ex, con su hermano siempre e tenido una muy buena relación. Sobre todo por que e sido su niñera en mis primeros años de Instituto. Ha cambiado mucho. Ya no es el típico chico delgaducho que solo parece un lápiz bronceado. Ahora parece estar igual de Delgado, pero ha crecido al igual que sus pequeños músculos.

*Pensaba que me había equivocado…

Lo dice cuando esta cerca de mi, casi sin aliento

*¡Pero eres tú!* Lo dice complacido y alegre, supongo que de verme. *Tu color de pelo te ha delatado.*

Ese comentario no se bien como tomarme lo, así que cojo uno de mis indefinidos rizos y me lo pongo hacia delante. Mi pelo es del mismo color que una llamarada de fuego. Intento que la gente no se fijé, pero me e acostumbrado a este color y ya no me molesta que se metan conmigo por ello. Leah una vez de pequeñas me lo quemó, solo porque era “distinto”. Aunque eso fue lo que determinó que acabara adorando mi color, es lo que me hace ser yo misma. Me quito las gafas y siendo la mejor actriz que el mundo conocerá algún día. Y no seré yo, sonrió.

*¡Muchas gracias, Ty!* lo digo poniendo mi sonrisa mas falsa. *Tu tambien has cambiado bastante.*

*Un año es mucho tiempo.*

¿Para quién exactamente? Pasamos hablando de todo y nada hasta que llegamos a las puertas del aeropuerto. Ty se despide de mí y promete que mañana nos veremos en el Instituto. Le digo que si, pero como siempre intentaré evitarlo. Me voy hacia delante y me topo con mi madre Helena, tiene la misma pita que siempre, de abogada con su traje pantalón y sus tacones. Su pelo marrón echo en un moño perfecto para lucir los diamantes diminutos de sus orejas. A su lado mi padre, su pelo de color negro esta perfectamente cortado al dos y sus ojos verdes oscuros, resaltan su piel bronceada. Muchas veces me pregunto si de verdad son mis padres por que soy todo lo contrario a ellos físicamente. Excepto los ojos, los ojos si que son de mi madre. Grandes como búhos y de un color gris, como un día nublado, pero soy pelirroja, bajita y pálida. Siempre estoy pálida y tengo mis propias curvas, me gusta comer. Aunque intento moverme para verme como las chicas delgadas, pero me da mucha pereza algunas veces.

*¡Pelirroja!* Mi padre chilla fuera de su coche. *Te hemos echado de menos*

Yo también a ellos, a pesar de odiar un poco a mi padre por lo que hizo, los he echado de menos. Vinieron a visitarme un par de veces, pero no es lo mismo que estar en la ciudad y convivir con ellos a diario. Mi padre se ve contento, más contento que la última vez. Pero algo se me hace raro en todo esto, mi madre no lo mira con asco, si no como lo que es, el padre de su hija. Es muy raro, la última vez se dijeron muchísimas lindezas, creo que mama nunca lo perdono. Aunque es normal. Nadie perdonaría algo así. Después de saludarlos, me meto en el coche y durante el trayecto a casa me quedo dormida.

…Parece distinto, muy distinto a los chicos de pueblo a los que yo estoy acostumbrada. Sus ojos son de un azul tan intenso, como los de un océano por la noche, su piel es tan blanca como la mía. Me sonríe, me sonríe como dándome la bienvenida a un lugar desconocido. Me ofrece su mano y yo la acepto sin temblar. Aunque hay algo en él que no es normal, no consigo descifrarlo. Me conduce hacia unas escaleras de piedra de una gran casa victoriana. Aunque parece más bien un castillo. Entramos y puedo oler el olor de las cenizas de un salón donde todo ha sido devorado por el fuego. También puedo sentir el dolor de los muertos quemados, pero hay algo que me suena muy familiar. El lugar, yo he estado aquí antes.

 

Comentarios

  1. Mabel

    18 mayo, 2020

    ¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenida

  2. Reyna Dark

    19 mayo, 2020

    ¡Oye muchísimas gracias!
    Creo que eres mi primera lectora a la que no conozco.
    ¡Muchisimas gracias! De verdad pensé que eso jamás sería posible
    Un besito desde Castellón
    ¡Y mucho animó! 😀

  3. Jose

    22 mayo, 2020

    Tienes dotes para escribir y ganas, se nota.
    Hay que corregir algunas cosas como las faltas de ortografía, las relacionadas con el verbo haber, he visto, he notado, etc. Las escribes sin la h. También pones tilde en palabras que no la llevan, pero eso es fácil de corregir.
    Sigue escribiendo y mejorando.

    Mucha suerte, ganas no te faltan.

  4. Reyna Dark

    22 mayo, 2020

    Jose, si tienes mucha razón.
    Disculpa si mis faltas te ofenden. Intento corregirlos antes de subirlo todo, pero no soy muy buena en eso. Gracias de todas formas y sobre todo por leerme 🙂

  5. Laura

    22 mayo, 2020

    Me gusta, no se si eres escritora. Si lo lo eres deberías plantearte lo. Un saludo Valenciano desde Fuerteventura.

  6. Reyna Dark

    22 mayo, 2020

    No soy escritora profesional pero, es mi sueño. Nunca e publicado nada y solo han leeido cosas mías mis más allegados. Pero estoy muy contenta de que os guste,

    Muchísimas Gracias enserio 🙂

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas