Ayer conversé con vos y un tercero, les escuchaba hablar de amores y les escuché expresarlo por el otro, me volviste a ver con desdén y me hiciste saber no había razón por la que sentirse mal, hice mi mejor mueca de una sonrisa y asentí.
Me fui de la mesa, nada de ahí me hacía sentir bien, pensarlo ahora me hace revolverme en mi silla, debería estar leyendo los artículos del día a día y así un día más, convencerme de que estoy bien, pero una mala tormenta no es tan complicada de llegar, solo se necesita una duda y una afirmación, y prefiero buscar esa verdad.
Son casi las cinco de la mañana y hoy dejo la alarma descansar, el tabaco de ayer me dejó la garganta reseca y entre el mal sabor y el caer en estas actitudes de nuevo, no sé que me repugna más. Buenos días taza de café, en ese reflejo veo una imagen familiar, perdida y rodeada de un negro intenso.
Y aunque prefiero la sonrisa, también busco la verdad, las respuestas que llegaron inician la llovizna de lo que será un gran diluvio.
Buenos días mi amor, ¿por qué mentís?.




Mabel
Muy buen relato. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
J.E. Tourniell
Un gusto siempre leerte Mabel, ¡un abrazo!
The geezer
Me gustó este relato, te deja preguntando y acaso creyendo que adivinas el resto…Mi voto y saludos
César
J.E. Tourniell
Saludos César, un abrazo.