En ardiente deseo, largo tiempo esperado
Te pensaba en mi mente, te inventaba en mi vientre
Como gota perlada llovida del cielo
Como trigo amarillo mecido en el viento
Cual inerte semilla nutrida de vida
Cual refulgente chispa, alegre, divina
Borraste la noche, inventaste el día
Mataste la pena, pariste alegría
Y llegaste a este mundo como pura nieve blanca
Cual menuda y chica alpaca, con ese brillo de plata
Cual inmaculado armiño, como diamante ambarino
Teñida toda de rojo, preñada entera de ruido
Con tu risa y con tu llanto me colmaste el alma entera
Con tu aroma de lavanda y de hogaza suave y tierna
Inundaste mis sentidos, ahogaste en mí el olvido
De vivir como es debido, de querer hasta el hastío
Me impregné de tu inocencia, me llené con tu presencia
Tus abrazos y tus besos, tu bella y genuina esencia
Con tu párvula mirada, con tus cálidas palabras
Balbuceaste «mamá” y supe que tú me amabas





Gian
Bonito poema, @lfranquet. Hacia tiempo que no te leía.
Saludos y mi voto.
Gian.
Luis
Bonito poema, muy emotivo, un saludo Lourdes y mi voto!
Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Lourdes y mi voto desde Andalucía
Esruza
Hermosa palabra «Madre» y la dicha de serlo y disfrutarlo.
Saludos con mi voto Lourdes
Felicidades por ser madre.
Estela