Por esa sonrisa tuya que me cautiva, que me subyuga
Por esos ojazos negros que me hipnotizan, que me esclavizan
Por ese trasero firme que me seduce, ¡cómo me abduce!
Por ese pecho divino, cual golosina, canela fina
La razón ya la he perdido, como un suicida, toda vencida
Y por más que lucho en vida, esto que tengo no se me quita
Por esa impronta salada, tan empapada de piel mojada
Por ese cálido abrazo, todo templado, arrebatado
Por ese beso ardoroso, dulce, caliente, loco, demente
Por ese sexo salvaje, que me embrutece todo el lenguaje
La razón ya la he perdido, como un suicida, toda vencida
Y por más que lucho en vida, esto que tengo no se me quita
Por esa zalamería que le regalas a aquella extraña
Por esa palabrería que brota libre por tu garganta
Por esa fresca postura con la que mueves tus posaderas
Por esa coquetería con que flirteas a mis espaldas
La razón ya la he perdido, como un suicida, toda vencida
Y por más que lucho en vida, esto que tengo no se me quita
Por esas excusas vanas con las que nublas mi entendimiento
Por ese argumento vago con el que explicas tu proceder
Por esas suaves caricias que me transportan al infinito
Por ese aroma de hombre que me obnubila hasta enloquecer
La razón ya la he perdido, como un suicida, toda vencida
Y por más que lucho en vida, esto que tengo no se me quita





SDEsteban
¡Sin palabras! Mi admiración. Saludos!
Gian
Excelente poema, hacia tiempo que no te leía.
Saludos y mi voto.
Gian.
Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Lourdes y mi voto desde Andalucía
Esruza
Qué bueno que regresaste,MadreMar, excelente poema.
Mi voto y un saludo
Estela
JR
Tiene un ritmo que da mucho gusto leer. Me ha encantado.
Saludos!
The geezer
Buenísimo poema, casi diria una canción, con ese ritmo, waw! Impresionante. Saludos
César