Venganza postergada

Escrito por
| 61 | 3 Comentarios

Bracco levanta la capucha que cubre el rostro del prisionero, lentamente, casi con ternura. En la penumbra del improvisado calabozo, reconoce las facciones del cardenal y respira aliviado.

Luego de infinitas intrigas y costosas maquinaciones, ha conseguido por fin atrapar al infame Scalopelli, responsable de tantos infortunios y de la ruina definitiva de su familia. Se permite sonreír. Ahora podrá vengarse por cada una de las humillaciones recibidas, por todas sus traiciones y mentiras.

Sin embargo, el prisionero no tiembla de miedo. En su lugar, la criatura que tiene a su merced le responde con una sonrisa que es a la vez un insulto y una provocación. En su mirada, Bracco percibe el brillo de sorna que conoce demasiado bien. ¿Será posible? La desesperanza lo abruma. Ha sido engañado, otra vez.

Sabe que el prisionero, ahora agitado por febriles carcajadas, afirmará hasta el final ser el legítimo cardenal, incluso bajo las torturas más atroces. Constata, con una mezcla de fascinación y respeto, que los dobles de su enemigo son cada vez más perfectos.

Suspira. Aún le queda algo de dinero. Mañana ideará otro plan para atrapar al verdadero Scalopelli, cuando se libere del cansancio infinito que lo agobia.

Antes de partir, invadido por la piedad, ordena a sus hombres que maten a este último impostor, rápido y sin sufrimiento innecesario. El dolor lo reserva para su verdadero enemigo.

Comentarios

  1. Mabel

    18 junio, 2020

    Muy buen relato. Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido

  2. Lore

    21 junio, 2020

    Hola Cartesiano! me ha gustado mucho tu relato,de gran calidad,felicidades.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas