Me caes mal. En serio, tío, no te soporto. Te miro a la cara y es que tengo la sensación de que voy a vomitarte encima la media pizza que me he comido. ¡Miralo! ¡Será capullo el tío! Ahí… mirando el puñetero móvil en la mesa. Y con esa cara de gilipollas que pone… ¡Pero qué mal me caes, colega…! Que cierres la boca para comer, asqueroso, que no cuantas veces te lo he dicho ya… y come más despacio, que nadie te va a quitar la comida… ¿O es que te piensas que van a venir los de la mesa de al lado y te van a quitar la pizza de la boca? Pobre de ellos si lo intentan; serías capaz de morderles en un ojo… ¡Pero qué mal me caes, tío! No… si se acabará la pizza entera, y luego seguirá con la mía; como si lo viera… A ver si te atragantas con la puñetera pizza y te vas al otro barrio y me dejas tranquila.. Me caes mal, tío. En serio, me caes muy mal…
¡Joder qué manera de mirarme que tiene! Que no me dejará comer tranquilo… ¡Qué mal me cae, joder! Y mira que se lo he dicho veces, eh… pero nada… ella como si oyera llover; ¡igual! Que más le dará a ella si como despacio o deprisa. ¿Ella no come como le sale de los cojones? ¡Pues que me deje a mí comer tranquilo, ostia…! Si como deprisa es para no verle la cara de rancia que tiene ¡me cago en Dios! Pero qué mal me cae, joder. Si es que siempre se tiene que hacer las cosas como a ella le da la gana… Siempre tocando los huevos… Pues como deprisa porque me sale de los putos cojones, joder. Y si no te parece bien dime algo, anda, que te escupo la puta pizza a la cara. Me caes mal, tía. En serio, me caes muy mal.
- ¡Por nosotros! - dice ella levantando la copa de vino para hacer un brindis mientras sonríe. A ver si así pasa un poco de líquido por la garganta y no se atraganta el pobrecillo…
- ¡Por otros veinte años más de matrimonio! - dice él chocando su copa con la de ella y bebiendo un trago. Tiene una sonrisa preciosa cuando no está enfadada…
Menos mal que tiene otras muchas cosas buenas, piensa ella.
¿Cómo puedo seguir queriéndola así después de tanto tiempo?, piensa él.





Naufragoenlaluna
El día que saquen una aplicación para leer los pensamientos será el fin de la humanidad jiij 😉
Me ha gustado, espero la realidad no sea así, aunque muy posiblemente sí que lo sea y todos vivamos una falsa. La pastilla azul o la roja
Un saludo
Beatrizz
Esos pensamientos entre el amor y el odio… son muy humanos. Me hacen pensar en todo un mundo que sucede dentro de nuestras cabezas en unos pocos minutos de realidad. Además, no sé muy bien el porqué, pero me ha sacado unas sonrisa😝
Nerta
Qué bueno! Está cargado de verdad, las dobles caras que a veces tenemos, como dice Naufrago, si conociéramos los pensamientos del otro…
Bien escrito, buen registro, me ha gustado mucho.
Un abrazo
Dr. Krapp
Real como la vida misma pero cualquier cosa es buena antes que inercia del dejar pasar. Amor u odio ¡pero si es lo mismo!
Felicidades
SDEsteban
Muchas gracias a todos, compañeros, por leerme y comentar. Saludos!
jon
Una crónica de las virtudes y defectos que hacen que seamos como nos ven los demás.
Escrito con ese toque de indiscreción que tan bien se lleva con la ironía. Muy bueno.
Saludos
Eli...
Que disparidad compartida. Tantos son como ellos. No se toleran, y brindan por lo poco que les queda.
Muy bueno.
Voto y abrazo
SDEsteban
Muchas gracias, Jon, Eli, por leerme, vuestros comentarios y votos. Saludos!