Microrrelatos viajando sobre estornudos. Las sombras mandan.
A menudo tengo la tentación de subir hasta lo alto de mi buhardilla uno de esos viejos escritorios que en alguna que otra ocasión cae en mis manos, soy anticuario, al menos así se van refiriendo últimamente hacia mi persona, yo realmente no encajo ni en esa ni en ninguna profesión, me confieso como pieza defectuosa del mundo, y más, del laboral, no termino de encajar en casi ninguna profesión, soy más bien un ingeniero explorador de curiosidades y casas viejas, destartaladas y olvidadas en el tiempo. Como decía, hay noches que fantaseo con subir a mi refugio un viejo escritorio, uno de esos con mucha historia y un buen tomo de cera derretida en su tablero en otro tiempo y a consecuencia de otras historias, sueño con pasar la noche a la luz de la vela titilante , escribiendo, con una pluma larga y oscura, dejando caer alguna que otra gota de la tinta sobre el escritorio y así dejar parte de la impronta de la historia que estaba naciendo en ese preciso instante. Rasgaría cientos y cientos de hojas gruesas con los arranques de grandes conversaciones que jamás verían la luz, escudriñaría los tejados cercanos en busca de una pista, de una señal, de algo que desatase un caudal de sinceridad y sentimiento que resquebrajase cada hoja a cada palabra escrita.
Me giro con cierta curiosidad mientras escribo este relato y me puedo contemplar ensimismado en ese otro relato, a pluma y tinta negra, entre sombras bajo la vela, me da la impresión de ver incluso lo que aparentemente podría ser un escritor de otro tiempo, siento algo de admiración al tiempo que lástima al verme sufrir por no encontrar las palabras adecuadas, tengo la tentación de decirme la realidad; -No las busques, no existen en tu interior, jamás escribirás aquello que deseas, desiste de tu empeño, apaga tu vieja vela y márchate lejos o busca tras la ventana esa paz que tanto necesitas.
A la mañana siguiente, los más madrugadores dijeron ver una gran silueta negra que se podía apreciar perfectamente en la calzada, junto a ella una gran pluma negra con restos de tinta y un candil dorado con una vela ya casi gastada. Sobre las diez de la mañana, cuando salí a por la prensa, no quedaba rastro de lo que contaban, quien sabe, pero algo en mi interior se estremeció al pasar por supuesto lugar del suceso, bajo la ventana de mi buhardilla.
Desde aquel día, cuando me siento en la oscuridad a escribir algún pequeño relato, siento escuchar suaves susurros a mi alrededor que de forma penetrante y heladora me atormentan con la misma frase una y otra vez…
- Continua, nunca dejes de escribir.





Luis
Yo sé que nunca dejaré de escribir, pese al frío, o a las goteras de mi buhardilla. Un abrazo y mi voto!
Esruza
Buen relato, yo, no sé si dejaré de escribir.
Mi voto.
Estela
Eli...
Digo lo mismo que Luis, nunca dejaré de hacerlo.
Muy buen relato.
Mi voto y abrazo
Jota
Labrida, de fácil lectura que lleva de la mano por los tenues rincones de un inconsciente que se expresa por medio de sí mismo en sus intermitentes estados de vigilia.. Muy bueno, mi voto!
MP
Me gustó tu relato, un abrazo
Vladodivac
@labrida Tu relato se merece pasar a portada, mi voto lo lleva. Un abrazo.
Semper Fidelis.
Joaquin.
Esther
«…hay noches que fantaseo con subir a mi refugio…» ¡muy interesante tu relato Laprida!
Un abrazo y mi voto
Labrida
No sabes cuanto me alegra saber que nunca dejarás de escribir amigo @Luis , tengo claro que el mundo se perdería un gran escritor, me alegra que te gustase mi relato, un abrazo.
Labrida
Hola @Esruza espero que no dejes de hacerlo, mucho ánimo y gracias por leerme, un abrazo.
Labrida
@Jota me alegra que te gustase mi relato, un saludo.
gonzalez
Hermoso, Labrida. Mi voto y un abrazo.
Nerta
Qué bonito mensaje a través de un precioso relato! Muy bueno! Y por favor, me añado al ruego: nunca dejes de escribir!
Un abrazo
Labrida
Gracias @Vladodivac por enviar mi pequeño relato a portada, encantado de que me leas, un saludo.
Labrida
Gracias @Gonzalez como siempre agradecido de tenerte por aquí, un abrazo.
Labrida
Hola @Nerta gracias por tus amables palabras y tu recomendación, trataré de tenerlo en mente y luchar contra mi perece escritora, un saludo.
jon
Mis felicitaciones, labrida. Buen micro.
Saludos.
Sigue!