Parece rendida:
Duerme a medias y no sueña;
Su voz, pobre pájaro atrapado,
aletea a duras penas,
como un grito muy lejano.
¡Son sus mieles tan amargas!
La locura la acaricia; y a su alma, tan vacía,
los venenos poco alivian;
pero un gramo de esperanza
le daría una sonrisa.
Para llorar se esconde
y quien la ve triste, a preguntar se atreve:
“¿Qué te pasa?”. Y ella contesta, breve:
“Tengo ansia de las noches,
hambre de horizontes, sed de amaneceres”.





Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Leire y mi voto desde Andalucía
JRPineda
Bello
Esruza
¡Hermoso!, me ha gustado mucho. Leire.
Mi voto
Estela
Luis
Muy bonito poema, hermoso y noble de sentimiento, un abrazo y mi voto Leire!!
Eli...
Divino tu poema.
Voto y saludos
Lore
Hermoso poema Leire, con poco cuánto dices.
Felicidades y mi voto.
Un abrazo.