A esa hora el taller estaba oscuro. Había pasado la media noche; una única vela en su mano alumbraba sus pasos.
Llegó a los pies de su última obra sin terminar. Estaba en el mismo sitio que cuando se fue. Al alzar el rostro pudo observar cómo la miraba. La sombra bajo los ojos y la nariz de la escultura le daban un aspecto terrorífico.
Se sentó en el suelo, apoyada en las faldas de madera. Puso a su lado la vela, que iluminaba de manera cóncava varios metros de la estancia. Proyectaba la luz a las imágenes de forma íntima: una cueva llena de recuerdos disfrazados en terracota y mármol. Miles de rostros inexpresivos volvieron a su mente; le daban cariño en esas cuatro paredes, que en ese instante, ya no parecían agobiarla.
Si no iba con cuidado, él llegaría, la miraría sin hablarle y la echaría de allí. Su madre también lo haría. Como si aquel lugar no le perteneciera también a ella, como si las manos de las figuras que habían habitado allí no estuvieran construidas con su propio molde.
Rozó con la yema de sus dedos las virutas de madera esparcidas, presionó un pequeño trozo de barro aún húmedo y sin forma.
Su marido y sus hijos seguro que ya se habían dado cuenta de su ausencia, pero ella no podía salir de allí: era presa del encanto del pasado. Encerrada entre olores que le dieron la vida, entre estatuas que marcaron su niñez y forjaron su juventud. En el mismo lugar que la enamoró.
Se echó y cerró los ojos a la espera. Su respiración arrítmica acompañaba a los gorgoteos de la vela, que empezaba a derretirse.
Su taller no era como el de su padre, nunca lo sería. Se levantó asustada por un ruido de pasos. Oyó la puerta abrirse. Había llegado por fin.
El diablo vestido de arte la había apresado en el mismo infierno del que ella había deseado salir toda su vida.





Luis
Tienen algo tus textos, Vir, entre oscuros y resbaladizos, como la piel de una serpiente, y en ella, el tóxico que nos da muerte. O nos sana, por dentro. Muy buen texto, mi voto y un abrazo!!
Mabel
¡Impresionante! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Vir
Muchas gracias por vuestros comentarios tan bonitos.
Nerta
La atmósfera atrapa por completo. Muy buena descripción y muy buen remate final.
Me ha encantado.
Un abrazo