EL SEMINARIO DE LOS GENIOS

Escrito por
| 41 | 4 Comentarios

El 25 de noviembre del año 2019, recuerdo perfectamente haber salido de clases en el departamento de Componente Docente, la profesora había dejado como asignatura crear un cuento teniendo en cuenta las teorías del aprendizaje, el conductismo, constructivismo y humanismo. Antes de salir de clases le entregué una tarea que tenía pendiente. Luego de salir del salón, bajando por las escaleras, recuerdo haber escuchado un bote de agua proveniente del baño, no le di mucha importancia, seguí caminando, pero al no fijarme que el suelo se encontraba húmedo, di un tras pie y para mi desgracia, resbalé. Sentí el impacto del suelo golpear mi cabeza y estremecer hasta la última fibra de mi cuerpo, me levanté, incomoda por el golpe y, en suma, por ahora cargar con la ropa mojada.

            Baje un par de escalones, pero unas voces me detuvieron al llamar mi atención. Escuche una algarabía proveniente de los salones a mi espalda, gritos, estruendos, rabias, una pelea, me apresure a ver de qué se trataba, preocupada, podía ser una situación de riesgo, detenida frente a la puerta del salón, me dispongo a entrar, guardo sigilo, y apenas asomé la cabeza en el interior vi un objeto dirigirse a mi cara, rápido lo esquivo <<casi me atinan un borrador>> comenté en voz baja. Volví la mirada hacia el aula de clases y en plena disputa se encontraban: Jerome Bruner, Piaget, Ausubel y Vygotsky. Quede estupefacta, aturdida. Recordé claramente la clase de la profesora y asumí que me encontraba en un mundo paralelo, o en algún sueño extraño.

            Parecían ignorar mi presencia, y por lo visto la desfachatez de lanzar aquel borrador, ni por asomo, fue intencional. Una batalla olímpica, de grandes, de épicos, estaba desembocando en la clandestinidad de un aula solitaria en un tercer piso de un edificio, qué si es bien sabido, sufría la ausencia y el abandono en el culmino de la mañana. Los observé molestos, y asumiendo las palabras que despedían de sus bocas, inferí el tema de debate, era acerca de las teorías del aprendizaje, y obviamente atravesaban controversias y panoramas que los arrimaban a una disyuntiva. Escuche claramente a Piaget, quien fumaba de una pipa, y lo observe subirse sobre un pupitre para llamar la atención del resto de los presentes, y exponiendo su punto de vista, aclaró en un tono de voz moderado

            —Con la pipa humeante entre los labios– No, no, no. Ya he dicho que, el proceso de interacción continuo tiene un efecto en los aspectos cognitivos, sociales y del comportamiento. –retiró el pisa dientes de su boca y mofándose comentó– Ni pir ripitición ni pir resicción.

            Anonadada y casi con la boca abierta observé a Ausubel refutar.

            —Jean, te puedo asegurar que repetidas veces te dijeron como ir al baño, y estoy seguro de que funcionó. La motivación es la clave fundamental para el aprendizaje significativo.

            Piaget algo enojado se disponía a corregirlo, pero Vygotsky habló, anteponiéndose a cualquier comentario.

            —Deseo hacer énfasis, en mi teoría, estoy en total acuerdo con ambos, aunque no lo parezca, pero, ustedes olvidan por completo, que el niño no se cría por sí solo, alguien debe llevar ese proceso repetitivo, aunque, debo aceptar que Jean se acerca un poco a lo que trato de plantear –es interrumpido por Jerome Bruner—.

            —Y si te apresuras un poco, quiero exponer mi teoría antes de que lleguen los irracionales de Skinner, Pávlov y Watson –dijo Jerome en un tono peculiar–.

            Yo seguía escondida tras la puerta escuchando atentamente aterrada y asombrada, sus vestiduras, ni muy viejas ni muy actuales debo reconocer. Una intriga recorría mi torrente sanguíneo, deseaba saltar de mi escondite improvisado y formular miles de preguntas. Al terminar de hablar Bruner, Vygotsky continuó.

            —Si, calma Jerome, tendrás tu oportunidad. Lo que trato de decir es que, el aprendizaje está contextualizado, necesita un nivel de conocimiento socio-cultural. Necesita de una influencia y ¨yo¨ maestro, debo proporcionarle actividades mentales, obsequiarle rutas de conocimiento.

            Nada que no hubiese leído o escuchado antes, pero oírlo de ellos era otro mundo, era una experiencia asombrosa. De repente sentí un toque en mi hombro y me sobresalté, al voltearme, mis pupilas casi se salían de mis cuencas oculares del asombro, la mandíbula ya parecía corbata de borracho, más abajo que arriba. Maslow, quien sonriéndome ampliamente y cerrando los ojos cual alcancía me dijo.

            —¿Deseas pasar? se escucha interesante, ¿no lo crees? –

A penas si pude mover la cabeza para afirmar sus interrogantes. Guardé compostura y me acomodé, le extendí la mano y me presenté.

            —Es un placer conocerlo, me llamo Nathasha.

            —A lo que contestó muy bonachón— Oh vaya, ¿eres rusa? debes haber perdido el acento – dejó salir una risa musitada mientras me invitaba a pasar al salón– adelante, ahora viene lo mejor…

 

 

Nota: Si el cuento es de interes, lo publicaré completo. 

Comentarios

  1. ÉraseUnaVez ! (Rosii)

    7 septiembre, 2020

    Hola FRANCESMESUTTI !! Me atrapaste desde el principio. Te cuento soy estudiante del profesorado en psicología y por supuesto me sentí re identificada con todo, porque obviamente vemos a todos los grandes de las corrientes educativas de la psicología y pedagogía. Interesante tu historia (al menos para mí que puedo identificarme y divertirme un poco en este tema) así que espero que lo subas completo ja.

    Saludos desde Argentina. Te dejo mi voto 🙂

  2. FrancesMesutti

    13 septiembre, 2020

    @ÉraseUnaVez ! (Rosii) Me alegra enormemente que te hayas sentido identificada con el cuento. Este cuento es especial para mi, por poseer a todas esas grandes mentes y porque fue parte de un proceso creativo que me saco miles e sonrisas. Placentera subiré una segunda parte antes de publicarla por completo. Después de todo, no es un cuento muy largo. Te estoy agradecida.
    Saludos desde Venezuela.

  3. Salma

    4 noviembre, 2020

    Una genialidad, tu cuento. Y sí, quiero leerlo completo.
    Mi voto y a portada, lo mereces.
    Te sigo.
    Abrazo grande.

  4. FrancesMesutti

    4 noviembre, 2020

    Gracias por tu comentario y voto @Salma. Un gran abrazo. Realmente agradecida.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas