A veces, desearía hacer parte de un cúmulo de nubes
para surcar tu cielo y embelesado mirar un atardecer
cerca de las auroras impávidas sin sol.
A veces me gustaría sumergirme en los ocasos terrenales
y estropearle la fiesta a los peces de ojos azules,
en una de estas noches heladas en dónde lo
único aplaudible es la osadía de los amantes.
A veces me faltan fuerzas para contar tantas estrellas,
pero me sobra pánico cuando desapareces
dejándome a cuestas tantas ausencias.
A veces, me gustaría despellejar al silencio
para sacarle los miedos que en mí existen,
en aquellos desesperos nocturnales cuándo
mi pluma se quiebra dejando sin aliento
los vericuetos de mi alma.





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