Racimos de uva o esquirlas tatuadas recipientes incesantes crepúsculos interminables rosales muertos, extinguidos sucesos; en que morían los sonidos de la alberca próxima. Oh, triunfo de la agonía otoñal! Asombras con tu pétalo de nieve pájaro de las ruinas sombrías. Habitábamos un ruido de palomas un cansancio de objetos desubicados repetíamos la lección, mineros subestimados por la negligencia del profesor. Subyugados por los coros los amanuenses que participaban en aquellos textos de locos, en aquellas estrictas horas abreviadas. Romeros triturados que maceran obviamente, en rincones alejados. ©
Charcas-.





Eli...
«La agonía otoñal», es tal cual lo decís en tu poema.
Muy buen poema.
Abrazos Luis 🙂
Eli...
Avisame por favor @temor si llegó mi voto, esto anda pésimo 🙁
Luis
Sí que llegó, Eli, gracias por tu comentario y un saludo!
Cortex
De diez, estimado LUIS.
Mi voto,
CORTEX
Luis
Gracias Alfonso, aunque me sentaría bien que alguna vez votaras de verdad. Un saludo!
Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Luis
Muchas gracias Mabel, un abrazo!!
JRPineda
Hermoso
Salma
Maravilloso texto. Me gusta el ritmo que toma la prosa. gracias por compartirlo.