MADRID 2004

Escrito por
| 109 | 23 Comentarios

Buscando inspiración para masturbarme, encontré en mi ordenador unas antiguas fotos de Gloria, preciosa en bikini. Con ella compartí algunas semanas en mi época de bróker financiero. Una chica optimista, de una época extraña.

Mirando hacia atrás, supongo que en parte me gustaba jugar a ejecutivo, tener tres móviles y fumar mucho. Sentía una especie de calor en la sangre, viendo cómo cada vez me manejaba mejor en el ambiente del engaño: Notarías y centros hipotecarios ubicados en edificios suntuosos del siglo XIX. Mucho mármol y ascensores inmensos, de esos que tienen un banco para sentarse y un empleado con pajarita a quien indicarle el piso. En resumen, trileros como los de antes, pero con la camisa y el verbo mejor planchados.

Pero volvamos a la chica. Trabajaba en la hoy extinta Caja del Mediterráneo, uno de nuestras entidades colaboradoras, y nos enamoramos, o algo parecido, por teléfono; diría que nos reconocimos como infiltrados, de paso y sin interés por el mundo de la banca. ¿Quién en su sano juicio podría tenerlo?

Salimos una noche por Lavapiés, fuimos La Aguja y acabamos en el Botas Rock, donde entonces se bailaba. A la salida, nos cogimos de la mano. La mía estaba fría y me dijo: “Caliéntatela aquí”, y se la metió dentro del pantalón, por delante. Y a mi casa que fuimos disparados.

Nuestros clientes eran inmigrantes, sobre todo de Ecuador, una gente muy educada y trabajadora. Les falseábamos las nóminas, y también les conseguíamos recibos de chapuzas o de trabajos de empleada de hogar (amigas y amigos nuestros se hacían pasar por empleadores y se llevaban una propina). Los bancos hacían como que se lo creían, especialmente Caja Madrid, y el Banco de España no vigilaba. Mejor dicho, lo promovía, instigado por los sucesivos gobiernos de Aznar y Zapatero.

Los ecuatorianos pensaban que el cuento de la lechera saldría bien. Pero no salió. Nos fuimos todos nos fuimos abajo por el barranco, nacionales y extranjeros. Aquel espejismo yo lo viví a ras de suelo.

En el suelo retocé a gusto con Gloria. Hasta mis primeras nóminas no pude comprar una cama, menos mal que vine a Madrid con un colchón inflable. Después, la cama me trajo mala suerte con las mujeres, pero buena con mi espalda.

Ella estaba en un proceso expansivo, después de una separación, mientras que yo andaba, como muchos hombres de treinta y cinco años, plegando velas tras la fiesta. Para las drogas y los excesos, ya tenía todo el pasado. Es por ello que nuestros caminos habían de bifurcarse, y lo hicieron sin gritos ni insultos. Pero en medio tuvimos unas semanas de sexo desinhibido. No he conocido muchas mujeres de mi edad con una actitud sana y positiva hacia el sexo, debe de haber sido algo de la educación, o de la dictadura. Pero Gloria si lo tenía, y exploramos todo ese tema picante de hacer roles, y la dominación, donde en realidad es la persona sumisa la que está al mando, como destinataria de todos los esfuerzos para su placer. Es por ello que esa foto en bikini vale ahora su peso en oro.

Una mañana, en la oficina, me encontré de frente con el famoso Jacinto Césped, socio fundador de la promotora “Falsa&Césped”; venía de cerrar un acuerdo con mi jefe acerca de un bloque de obra nueva en Fuenlabrada, edificios con piscina y pista de pádel. Fuimos los tres a tomar un café. Visto de cerca, Jacinto parecía una persona normal, incluso agradable. Le dije que estaba ilusionado con el trabajo, que sentía que nuevas oportunidades se movían bajo mis pies, una frase un poco tonta, pero a él le gustó y pidió a mi jefe que me encargase personalmente de vender algunos pisos.

-Enhorabuena, Óscar –Me felicitó el jefe, Jacinto es uno de los pesos pesados, ya sabes, un mafioso cabrón bueno, así que espero que nos pague bien-

 

Mi piso compartido estaba cerca de la plaza de Las Beatas, en la calle Sufrimientos Infernales, o algo así, un nombre muy católico. El caso es que tenía por vecinos y amigos a una familia de Quito. Adela, economista, ejercía de limpiadora y Jorge, profesor de historia, transportaba frutas. Cenábamos y filosofábamos a menudo, y en una de estas reuniones trazamos un plan con la promotora de Césped.

 

-¿Cómo has conseguido a toda esa gente para comprar? –Me miró incrédulo Gloria- Esta es una operación seria, no deberíamos tratar con piratas como vosotros.

Estábamos comiendo en un local supuestamente elegante, en el paseo de la Castellana, donde los oficinistas de poca monta pueden sentir, durante unos minutos, que son partícipes del juego.

-Bueno, mejor dicho, no quiero saberlo jaja, eso sí, asegúrate que está todo correcto e impecable, ¿entendido grumete? Oye, este vino blanco es buenísimo y me está poniendo un poco blandita eh, mmm, vamos a mi casa. –Así solían terminar nuestras reuniones-

El día de la firma todo el mundo se portó bien. Formaban un buen equipo, bien entrenados, dijeron exactamente todo lo que habíamos ensayado. Entre Adela, Jorge, y quince testaferros más, compramos todos los pisos del bloque. Y en dos meses, los vendimos de nuevo. Se llamaba cesión de contrato, creo que ya no se permite, pero funcionaba así: Los pisos se iban construyendo e iban pasando de manos, hasta que, cuando se entregaban, habían duplicado su valor. Nosotros tuvimos suerte de ser los primeros propietarios, pero no queríamos arriesgar mucho y vender lo antes posible, pues el tsunami se estaba formando y nadie podría controlar exactamente cuándo sería el impacto.

Por desgracia, algunos miembros de mi equipo, en contra de mis consejos, decidieron apurar más. La construcción empezó a ralentizarse, se quedaron sin trabajo y no pudieron hacer frente a los pagos. Caja del Mediterráneo investigó y encontró todo tipo de irregularidades, y como siempre ocurre, los mandos superiores culparon a los inferiores, y así hasta que despidieron a Gloria.

 

Para entonces habían transcurrido tres meses y ya nos habíamos separado, suponiendo que alguna vez fuésemos algo, como se suele decir. Recuerdo que un domingo fuimos al Retiro y nos juntamos con unos que estaban tocando los bongos y haciendo malabares. A ella le gustó un chico interesante, continuamos con el vermut y las cervezas por Lavapiés y al final me propuso hacer un trío. Supongo que estoy chapado a la antigua, es decir, que si son dos chicas, bien. Los dejé allí y volví cruzando el parque, sabiendo que era el final. Me salió una sonrisa, pensando en la cara de bobo que se me habría quedado.

Meses después me envió una carta, en papel, donde me contaba cómo se había sentido por todo, su incapacidad de tener una relación estable, su despido, por el que no me guardaba rencor, “estamos en paz, jaja” bromeaba. Volvía a Gijón, donde ya tenía un nuevo empleo. Me animaba a visitarla. Convendréis conmigo en que era una buena persona.

El día de la firma tomé un gin-tonic con mi jefe y Jacinto en un pub irlandés cerca de la oficina. Ya les había informado de mi dimisión el día anterior. Jacinto nos entregó cincuenta mil euros en billetes de quinientos, por las ventas, y el jefe separó diez mil para mí.

-Es tu finiquito, chaval. Tómate un tiempo joder, vete a la playa, échate una novia, y llámanos cuando estés preparado –dijo Jacinto-

Fui a la playa, descansé, y comencé a salir con una chica, pero después del verano resultó que ya no quedaba nada de mi empresa, ni de Falsa&Césped. Mis amigos tuvieron que volver a Ecuador, pero al menos se llevaron un dinero para empezar.

Dejé de fumar, vendí el coche y doné mis trajes. Con el tiempo, encontré un trabajo como profesor de inglés, en una escuela de formación profesional. Me lo gusta lo que hago, aprender y compartir, ¿qué otro sentido puede tener la vida? El alumnado es muy joven, de esos que piensan que uno ya nació profe y con cincuenta años y que el mundo en que viven será diferente. Con la edad también se labrarán un pasado al que mirar con una pizca de espanto y nostalgia.

 

 

 

Comentarios

  1. Curro Blanco

    24 septiembre, 2020

    Es real o lo parece ? Muy buen relato, ya nos has malacostumbrado

  2. SDEsteban

    24 septiembre, 2020

    Me ha encantado. Me gusta cómo sacas partido a las historias que decides compartir y ese toque de humor que les imprimes. Me ha gustado como acabas la historia. Con el último párrafo me has sacado una sonrisa. Menos mal que te reformaste! Saludos y mi voto.

  3. The geezer

    24 septiembre, 2020

    ¡Hola Vicente, muchas gracias por tus ánimos! Desgraciadamente, todas esas malas prácticas existieron exactamente tal como las cuento,lo que no significa que todas las personas recurriesen a ellas, o que fuesen constantes. Bueno, en realidad no lo sé, yo solo fui una hormiguita en un entramado gigantesco….En cuanto a lo demás…Bueno, dejémoslo ahí en la bruma literaria jajaj
    ¡Un abrazo!
    César

  4. The geezer

    24 septiembre, 2020

    ¡Muchas gracias Silvia! Un honor que te guste. Gracias por TU sentido del humor, me reformé bien reformado tal como ahí he puesto, aunque solo sea porque no valgo para otra cosa jaja, ¡un abrazo!
    César

  5. Mrs Verma

    24 septiembre, 2020

    The Geezer he disfrutado muchísimo el reencuentro con Oscar y sus forma tan ingeniosa de darle luz a tantas sombras…lo de que viva en la calle de los Sufrimientos Infernales, Genial! …mas que apropiado considerando el karma que se generó el chico en esta aventura…

  6. Salma

    25 septiembre, 2020

    Me encantó, Cesar, es excelente. Qué más decir, no se puede dejar de leer una vez comienzas, creo que lo digo todo con eso.
    Recibe mi voto y mi abrazo.

  7. Esruza

    25 septiembre, 2020

    Como dice Curro, ¿Es real? Muy buen cuento, César.

    Mi voto y saludos

    Estela

  8. Naufragoenlaluna

    25 septiembre, 2020

    Un texto plagado de zascas, humor y quizás algo de imaginación, o no. Es un placer leer tus historias, todas tienen una mezcla de algo que las hace muy interesantes, posiblemente lo que las hace más interesantes aun que por su contenido, es el estilo de cómo las cuentas.
    Me alegro de que por fin Oscar vaya por ahí sacando el plátano, porque no veas si este chico tiene mala suerte con los ligues, de todas formas, más vale una relación breve que una no relación ¿no? Antes de leer este texto, he leido el de las dos citas, y ya pensé que este acababa igual, pero no, me alegro por Oscar.
    «En resumen, trileros como los de antes, pero con la camisa y el verbo mejor planchados» me encanta esta definición, pero es demasiado light para mi gusto a las palabras groseras y ofensivas, has sido demasiado benévolo, hay que llamarlos por su nombre verdadero HIJOS DE PUTAS jijiji
    Siento que tú hayas formado parte de esta tela de araña, pero…donde fueres haz lo que vieres, ¿no es así? supongo que a veces uno no tiene escapatoria, y tiene que hacer lo que tiene que hacer…o no ;).
    Un texto cojonudo y muy bien escrito César.
    Un abrazo

  9. Eli...

    25 septiembre, 2020

    @cesarholgado
    ¡Me encantó tu texto! Esas palabras que utilizan, tan vuestras, siempre me suenan geniales. Del mismo modo tu escrito. Un tramo de tu vida, un milésimo de una autobiografía-novelada.
    ¡Muy fresca!
    Un abrazo Cesar

  10. The geezer

    26 septiembre, 2020

    ¡Mrs Verma, un placer saludarte! Gracias por tu lectura y ese comentario tan certero sobre el karma jaja, supongo que a veces decimos más de lo que queremos…
    Un abrazo muy grande!
    César

  11. The geezer

    26 septiembre, 2020

    Hola Sandra, he visto tu blog y me ha encantado, ahora me siento casi sin palabras después de que una artista tan versátil me dedique ese comentario tan bonito, de veras que le anima a uno a seguir con esta actividad, ¡un abrazo y muchas gracias!
    César

  12. The geezer

    26 septiembre, 2020

    Hola Estela, Casi todo lo que se cuenta ahí es real, aunque no sea estrictamente autobiográfico, y aún me callé bastantes cosas, quizá para otra ocasión….Ahí lo dejamos jeje, bueno, muchas gracias por tu visita y un abrazo grande!
    César

  13. The geezer

    26 septiembre, 2020

    ¡¡Hola Naúfrago!! Efectivamente tu definición es mucho más precisa y correcta jajajaja
    En aquellos tiempos me pareció que lo que hacíamos tenía su lado picaresco y romántico, engañar al banco y conseguir hipotecas y préstamos para los clientes a quien ellos normalmente ignoraban, intentar evitar que les endilgaran seguros innecesarios y cosas así….Pero al final como es sabido, los que tan bien definiste siempre ganan y los demás éramos unos pringaos!!
    Bueno, al menos me sirve como material literario-didáctico jaja
    Muchas gracias por tus palabras, me alegro mucho de que te gustase, un abrazo hasta la próxima!
    César

  14. The geezer

    26 septiembre, 2020

    ¡Hola Eli, muchísimas gracias por tu comentario! También me hizo gracia que te llamase la atención nuestro lenguaje… ¡A una argentina!, nosotros somos meros aprendices en la creación de jergas y expresiones al lado de ustedes jajaja, tú misma me has hecho buscar alguna palabra en el diccionario (por ejemplo «fiaca»), cosa que me encanta…Un abrazo y hasta pronto!
    César

  15. Sara

    27 septiembre, 2020

    Me ha gustado, me ha enganchado y me he llegado; es fresco y habla aparentemente de un tiempo pasado autobiográfico. Cómo he ido leyendo en los comentarios, lo has confirmado.

    Mi voto

    Un saludo

  16. The geezer

    28 septiembre, 2020

    ¡Muchas gracias Sara! Efectivamente, me resultaría imposible escribir algo absolutamente inventado, aunque tampoco sea totalmente autobiográfico…Saludos y gracias de nuevo!
    César

  17. Gian

    29 septiembre, 2020

    @cesarholgado, me has gustado el relato. La forma en la narras ciertos eventos, lo que sentiste, las descripcione, me gusta.

    Saludos y mi voto.

    Gian.

  18. The geezer

    29 septiembre, 2020

    Agradezco mucho tu visita Gian! Y tus amables palabras.
    Un saludo y hasta pronto!
    César

  19. JRPineda

    3 octubre, 2020

    Muy bueno, me llevaste de paseo a Madrid. Gracias.

  20. Curro Blanco

    10 noviembre, 2020

    Pues nada lo he dejado reposar, lo he vuelto a leer, y todavía me gusta más jjj me parto, que buen relato.

    Ese libro de relatos que vas a sacar… ya estás tardando!!!

  21. The geezer

    15 noviembre, 2020

    Muchas gracias !! La verdad es que me desahogué bastante con este cuento jaja. Me anima mucho tu comentario. Intentaré sacar el libro que dices, y daré cumplida noticia por estos foros.
    Un abrazo!!
    César

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas