Poco ha de importarte la ascensión del ruido como una piedra blanca sobre pastizales de desidia y atrozmente demolidos. Sabes que los ojos de las gargantas, atraviesan fácilmente las piernas de los hombres. Entonces, es ese el ruido que, como un silencio, duerme su baraja de nebulosas y nieblas, a la orilla de todos los ríos? Quizás las mariposas avanzadas de la tarde, ojos transparentes, hojas desvanecidas, deformen el interior de los globos oculares, y prosperen en la repetición del eco matinal. Hechos de lóbulos, de hemisferios opacos, traicionemos pues, la voluntad férrea de los discos vertebrales. ©
Ascensión del ruido-.





ginimar de letras
Mientras te leo asciende el ruido del soplahojas que cada día elimina la imagen del otoño de la acera de mi ciudad. Golpea los cristales como una piedra transparente. No siempre entiendo tus poemas pero transmiten intensas sensaciones. Llegan, tocan y se quedan. Gracias Luis. Un abrazo 🙂
Luis
Jajaja, gracias amiga Ginimar, en principio yo tampoco entiendo mis propios poemas, lo que sí sé es que son muy visuales, y eso los hace sugerentes, un tanto, para el lector, cosa que me alegra, como comprenderás. Yo vivo en un entorno rural, como se dice ahora, hace doce o trece años, se hubiera dicho en un pueblo; ahora al pueblo, se le califica de »pueblecito» o municipio, y chorradas así, en fin, me quedo corto: la ciudad es un delirio, supongo. Un abrazo y gracias de nuevo!!
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Esruza
Muy bueno, como siempre, Luis
Mi voto y un saludo
Estela.
Luis
Muchas gracias Estela, y a ti, Mabel, un abrazo para ambas!!