No tuve oportunidad alguna de defenderme,
sentirte tan cerca atrajo toda mi atención,
yo, el mismo de siempre,
tú, mi mejor decisión.
Coqueteaste sin querer y te acercaste deprisa,
fue tan sorprendente tu sonrisa,
lentamente todo a mi alrededor enmudeció,
bastó un beso inocente sobre mi mejilla,
sin darte cuenta dejaste tu aroma en mi vida,
marcaste el inicio de algo que yo no conocía,
por fin estaba seguro, así se siente el amor…
No sé cómo pasó, pero tus ojos me atraparon,
tú sólo tocaste a la puerta y nuestras almas se encontraron,
fuimos dos desconocidos que sin querer se enamoraron,
esquivando dudas, miedos y penas,
olvidando el pasado dejamos atrás al rencor.
Ahora sólo pienso en tu delicadeza,
en cómo pusiste nuestras vidas de cabeza,
en tu sentido del humor,
sólo en tus brazos le perdí el miedo
al tiempo, pues sabías curar con tu voz,
eterno fue el momento
donde grabé tu nombre en mi corazón,
eternos fuimos y seremos
sólo tú y yo.





Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Martín y mi voto desde Andalucía
Esruza
¡Qué romántico! así deberían ser todos los hombres.
Mi voto y saludos
Estela