La llegada sigilosa de la tarde
sorprendió dispensando sombras,
recogiendo perezosamente la luz del día que terminaba
y el pasmo repentino del momento
donde lindaron jornada y silencio
se volvió orquestar preciso para un último intento.
Retornó taciturno, a dilatar su ausencia,
a recapitular por qué se desangra su relación
como se desangra de gente la calle en la tarde
cuando se rinde el día y aminora el bullicio del viento
y el horizonte se oculta de los rayos del sol
y se derrama el crepúsculo.





gonzalez
Me gustó mucho, JR. Un abrazo y mi voto.
viky
Lindo poema. Mi voto para ti Jr.
Esruza
Sí, muy hermoso poema, nostálgico, José Rubén.
Mi voto y un saludo.
Te puse en tu comentario a mi poema, que no he recibido tu correo
Saludos afectuosos
Estela.
Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo José Rubén y mi voto desde Andalucía
Luis
Qué belleza, me encantó Jose, un saludo y mi voto!