VIAJE ASTRAL A NORUEGA

Escrito por
| 37 | 6 Comentarios

Hoy en mi viaje astral me fui a Noruega

Allí fui a visitar un amigo y juntos salimos de excursión a un paisaje nevado, en el silencio del Norte, charlábamos y contemplábamos, los bosques de abedules, de abetos, sus tímidos animalillos bien camuflados todos de blanco, que salían de sus guaridas extrañados.

Yo iba haciendo piruetas, a su alrededor y encima de él, alegre por la excursión. Era tan liviana como un ser fantástico y me reía como una cascada.

Le preguntaba si su mente superficial se enteraría de lo que estábamos haciendo, -Honestamente- me dijo-, no lo creo.

Él sigue en su casa, desayunando tranquilamente, una mañana de domingo, pensando en lo que hará allá arriba, con su familia, en este día frío de noviembre.

Llegamos a un acantilado y al vasto océano.

-Ooohhh no me lo esparaba.

-Es un regalo- me dice,- te gusta?

-Claro que me gusta, ya sabes, soy una sirena ;).

En Noruega es difícil ver el horizonte marino dado el número de fiordos que hacen que el mar parezca un río; pero si caminas lo suficiente por la montaña, acabas encontrándolo. Permanecimos un rato allí, sin decir nada, gozando de la inmensidad y el suave oleaje del mundo, en paz azul oscura.

Entonces yo me elevé un poco y me desplacé por el aire hacia el piélago.

-Qué haces loca? Te vas a caer!

-Cómo es eso Vidar?, si estamos en otra dimensión, aquí todo puede suceder.

-Ya- no parecía creérselo.

Le ofrecí mi mano y aún así rehusaba, entonces creé un puente para él, hacia mí.

-Ves tonto? Ahora ya tienes un puente bien sólido- era de madera de roble, resistente como les gusta a los vikingos.

Él dio un paso inseguro y después otro…yo tampoco estaba tan lejos.

-Vamos que te quiero enseñar un cosa- le digo.

Él se decide, acercándose coge mi mano curioso. -¿Qué es?

-Mira hacia abajo, despacio, ya verás- le contesto.

Abajo había orcas!!!

-Pero si no es temporada!-contesta incrédulo.

-Ya, pero han venido de visita, yo se lo pedí, ellas saben cruzar de dimensión, mejor que nosotros, de hecho. Además he cogido un rayo de sol y calentado la bahía ;P -le saco la lengua-.

Había una madre con su cría, estaban cantando, canciones milenarias, nos quedamos escuchando durante un tiempo indefinido, nos iban transportando a un lugar más fluido, sereno, en calma.

 

Comentarios

  1. Mabel

    20 noviembre, 2020

    Muy buen Cuento. Un abrazo y mi voto desde Andalucía

  2. aylacosmos

    20 noviembre, 2020

    Gracias! 😉 aún estoy un poco perdida, y la raya de las conversaciones no la encuentro por ningún ladoooo, si me pudieses decir…en fin estoy arreglando la continuación, que no ha acabado! 🙂

  3. aylacosmos

    20 noviembre, 2020

    Hola Gente! Acabo de empezar en esta red. Qué interesante todo!
    Ahora que sé que me pueden leer lo quiero corregir una y otra vez, antes me daba pereza.
    Así que pido perdón por los errores, que los hay, y ténganme paciencia 🙂
    Un saludo y ya os iré leyendo, aún ando bastante perdida :´)

  4. ginimar de letras

    22 noviembre, 2020

    Un viaje realmente mágico. Me encantó tu cuento, Aylacosmos. Bienvenida a Falsaria! Un abrazo 🙂

  5. aylacosmos

    22 noviembre, 2020

    Oh! Qué amable gracias <333 Continuará, intentaré mejorar, la gente como tú me inspira. Ay una chica que tb me escribió y me gustaría leer algo suyo…pero ni sé como se busca :'))))

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas