«¿Carne de cerdo por autos? ¡Los nipones dijeron que no!
La imagen de México en el panorama internacional no puede ser más negra. Pese a las imperiales ceremonias con las que recibieron los soberanos nipones a la pareja presidencial, el fracaso de la negociación de un nuevo Tratado de Libre Comercio con el Japón mostró por enésima vez la débil estructura de nuestra diplomacia y de nuestro comercio exterior. Craso error el de lanzarse contra Japón cuando este país se negó a aceptar la carne de cerdo propuesta por los negociadores mexicanos, acusándole de dejar que una mafia nipona manejara su comercio exterior. La prudencia y la lógica obligaban a haber negociado este renglón del TLC antes del viaje del Presidente, para evitar la situación a la que hubo de enfrentarse, incluida la rabieta que ni el boato de las recepciones pudo desvanecer.
Aún la última tentativa del primer ministro Tanigushi quien, en plan torero, declaró en Bangkok que habría un acuerdo «fast track» para que el presidente no se fuera con las manos vacías, resultó un fiasco. Regresó el presidente no sólo con las manos vacías, sino a enfriar otro de los cables al rojo de su agenda: la privatización de la industria eléctrica o, como dijo acertadamente el exdiputado del PRD-4T Pablo Gómez Alvarez, la transnacionalización de la industria eléctrica. Zaz
Y es que el papel desempeñado por PEMEX en el conflicto Boliviano fue lamentable: No sólo se prestaba el país para producir con gas boliviano, traído desde Chile por la costa atlántica hasta Baja California, para producir en México electricidad para la Alta California. La Secretaría de Relaciones Exteriores, primero con el güero Gutman y luego con Derbez, quiso atraer a su ámbito de acción la política económica exterior con resultados catastróficos. Se dijo entonces que la Cancillería mejor sería que se dedicara estrictamente a sus funciones diplomáticas. El Presidente se ahorraría así -y el erario público también, algunos ridículos internacionales y los costos concomitantes ante el fracaso de las gestiones contra-politicas.
EL AVISPERO. A su regreso el Presidente encontró problemas ad libitum. Y pese a los aplausos que le trajo Felipe González, el del PSOE, no el de Aguascalientes, de viaje por el terruño de madre castiza pero de chimeneas niponas.
Todo lo cual, nos permite suponer que la crisis comicial del 2021 será caótica para el terruño y para el país. El acercamiento del PRI con el PAN, que ni siquiera Vicente Fox –en un papel mediador—se atrevió a poner en juego, hoy se está convirtiendo en una atípica realidad de “maridaje o sindéresis” entre los candidatos que se anuncian sin rebozo alguno y determinan el quehacer de sus empresas de gobierno en función de sus ambiciones.
Por otro lado, la dispersión de la fuerza del PAN, la inhibición o el desencanto de quienes votaron ilusos por el bien común, serán arrastrados por la efímera popularidad del hombre de las mil y una prestidigitación comicial, cuya dispersión podrá reducir al PAN a lo que ha sido y parece seguir siendo su nivel electoral histórico: un cuarto sitio en las preferencias. La especulación sobrepasa la gestión gubernamental, y lo que hace un año se antojaba un disparate, hoy puede convertirse en una locomotora.
EL DEVENIR: Es posible que el PRIAN resultante, con el tiempo y los medios de que dispone, se vaya dedicando a juntar recursos a la Hank-Rhon pues es claro que el apotegma de “un político pobre, es un pobre político” se enarbole como jon-rón victorioso contra la popularidad de YSQ.
Quizá incluso hayan maquinado abrirle la puerta a la derecha, con toda la cauda de inconsistencias en la conducción económica del gobierno. Al grado de que algunos empresarios con peso específico como Slim, y los seguidores de Romo, como Niño de Rivera, empiecen a adivinar cuál será la situación en un mundo en manos de los capitanes de empresa y sus encomenderos, que pueda dejar al preciso con las manos vacías..
CORTEX





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