“Lo vínculos de relación personal-étnica, pueden más que los lazos que nos unen a la moral y el bien común”
¿A qué le teme el sistema?
Tal vez para los partidos, el exsenador Ricardo Anaya y el exdiputado Romero Deschamps, son el prototipo del héroe gremial que apoyó con todo a su organización política. Así piensan los fundamentalistas: «primero la muerte que descubrir la trama de la corrupción y la complicidad que nos ha cohesionado tan efectivamente antes y después de la transición.
El senador evita el desafuero con el chantaje del PRI, y el clerical se encubre en el velo de la inmaculada jerarquía; porque la ley, a un prelado o a un «patricio, debe tratarlo como sujeto de excepción. No sabemos los de a pie, cómo estuvo el trafique del dinero del Pemexgate o del Odebrecht losayista, por eso es necesario averiguarlo en un juicio. Lo que si sabemos es que ese dinero salió de nuestra bolsa en el pago de la gasolina y lubricantes + taxes, que le pagamos a una empresa supuestamente nuestra.
Lo que si sabemos es que vivimos todavía una relación primate; sí es de los míos, yo lo perdono y lo protejo; si no es de los míos, lo condeno. Los lazos de relación personal, ya sean familiares, grupales, comunitarios o de barrio-lana, son con frecuencia mayores que aquellos de la ética. Queremos el bien, pero somos más personas «amafiables»: queremos más a los nuestros, Esta vinculación afectiva, mata finalmente al bien común.
Es muy raro que alguien entregue a un familiar a la justicia. «Con los compañeros petroleros, “ni un paso atrás», sentenció la diputada Gordillo a la fracción parlamentaria del PRIAN antes de erigir el jurado de procedencia para el desafuero. Esto significa que no se permitió a los legisladores actuar según su conciencia, pues muchos de ellos seguramente sentirían vergüenza de defender la “impunidad” de su colega el transa. Pero eso no importa, lo importante es mantener la unidad, dejando a un lado el imperio de la ley
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De todos es sabido que PEMEX no ha sido de los mexicanos; ha sido y sigue siendo de una camarilla de la que Aldana, Romero y Losoya son sólo algunos de sus operadores. Ya es tiempo de que PEMEX se abra a la rendición de cuentas y de que su sindicato muestre a cabalidad su solidaridad patriótica.
Si la «unidad del PRIAN se va a medir en la defensa unánime de los posibles defraudadores Odebrecht, entonces esa unidad tan sólo servirá para que todos los demás nos alejemos de esos partidos; ya que el apoyo a un pillo militante, del cual se tienen suficientes evidencias de su culpabilidad, es mera complicidad. Sí extrapolamos lo anterior al caso del pastor y prelado, que recibió el apoyo multitudinario de sus feligreses, y del cónclave episcopal en favor de su inocencia. por extensión del dogma, estaremos dejando de lado la justicia y obrando por puro reflejo primate.
La política, es una conciencia caprichosa. Así definió el Presidente de las botas su regreso a la política. ¿Y qué entiende él por política? Seguramente más desayunos entre cámaras de empresarios y profesionistas. Más chistes entre amigos, mas maledicencias, más abrazos públicos, más pobreza y más cinismo -como la contestación airada a la pobre mujer de Baja California, damnificada por las tormentas que le pide ayuda: «es que no traigo efectivo”. Cita que contrasta con la abulia del Pejeyac desde el helicóptero al instruir el desfogué de la presa Peñitas sobre las tierras najas y pobres de la Chontalpa para evitar el desastre de las tierras ricas de Villahermosa.
Pero frente a esa amnesia de lo que es la política o la diplomacia (45% de los diplomáticos en el servicio exterior no tienen carrera ni experiencia en el sector) existe un empeño de buscar el reconocimiento y la aceptación de lo que él supone su deber frente a la Nación. Con un manejo más bien primitivo de la lengua, él aparece como la nación misma, como su advocación, y de allí la paradoja del aumento de su popularidad ante semejante portento comunicador de preclara reciedumbre étnica.
CORTEX





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