¿Corrupto yo?

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<¿Acaso le han aplicado la prueba de la veracidad?>

 

La encuesta de Corrupción y Buen gobierno de Transparencia Mexicana registró casi 314 millones de actos de corrupción en el uso de servicios públicos en el 2012; más 33 mil 400 millones de pesos anuales en pagos de mordidas por servicio público. Desde 2005 la orga­nización no gubernamental Transparencia Internacional (TI), líder en la lucha contra la corrupción, publica un Indice de Percepción de la Corrup­ción (IPC) donde clasifica a los países en función del grado de corrupción percibida entre funcionarios públicos y políticos. Transparencia Internacional define la corrupción como el abuso de poder en beneficio privado o sea los prevaricadores de hoy: uso mi cargo o mi iinfluencia para beneficiar a los particulares dañando el interés público del gobierno que represento.

Durante el 2011 se evaluaron 101 países. Entre los países menos corruptos del mundo se encontraron Finlandia, Dinamarca y Nueva Zelanda. Entre los más corruptos, la Organización Internacional de Trans­parencia identificó a Bangladesh, ocupando el peor lugar (el 101 de la lista), seguido por Nigeria, Uganda y Tailandia. México ocupó el lugar 61 en el mundo, lo que se interpreta estadísticamente como que no somos los más honestos, pero vamos por el carril de los peores. Estamos en el limbo neoliberal con rumbo al averno populista y precarista.

La ausencia de honestidad se refiere a la falta de valores individuales, a brincar sin escrúpulos por encima de los demás (abusado), pero también de valores colectivos (honrar la verdad) que distinguen a otras sociedades. Cuando no está clara la propia escala de valores, el individuo fácilmente se mueve por lo que es importante para su grupo de referencia: los malandrines se acogen con los malandrines para empoderarse… De ahí que pueda adaptarse a un sistema diametralmente opuesto, como el caso del cruce de la frontera norte USA-MEX donde los mexicanos de toda índole se «civilizan» aprendiendo a respetar las reglas de la convivencia y la ley.

Esa misma falta de claridad en el entorno -Estado de derecho o permisividad- ofrece el riesgo de confundir los valores en una masa anónima y desenfrenada, como sucede en los linchamientos o los festivales masivos, donde se cometen actos que nunca se realizarían en ambientes familiares como el sonado caso de Tlahuac o de Iztapalapa,

La corrupción se gesta en un contexto de abuso de poder histórico-tradicional donde los valores -usos y costumbres- han sido impuestos. La imitación irreflexiva de los mayores (violencia) o la conducta rebelde de las jóvenes (embarazo-adicciones-bullying-miseria-desocupación) puede representar el rango de reacción abusadora.

Desde el punto de vista conductual, la honestidad sería producto de reforzamientos consistentes (predicar con el ejemplo), sólo factible en el ámbito de familias integradas y en un Estado de derecho que no existe. Las instrucciones de la educación formal nos mandan aparentar: fingir ser mejores de lo que somos, callar los errores, no hablar de los problemas y actuar como si no existieran. Como si fuera poco, en el ámbito público nos enseñan el despilfarro, el dispendio del botín, la noción perniciosa de que el que transa es el que avanza y el que paga menos el trabajo, también. De modo que la corrupción es el camino más corto para conseguir el fin… ¡Y salirse con la suya!(Robo).

Aprendemos muy tempranamente a disimular para ser aceptados, a mentir para salir fácil del paso, a hacerles la tarea a los hijos, a comprar mercancía pirata, a ofrecer una lana a los burócratas 4T para que nos hagan un tramite más barato, a evadir el pago de impuestos, >a ser abusados gananciosos<. Son usos y costumbres que la gente cree que sería muy tonta siendo honesta al no hacrelos. Sí, porque en nuestro país la gente honesta sale poniendo. Porque las sociedades corruptas se autodestruyen a largo plazo como le sucede a la nuestra.

Al prevalecer la corrupción en las instituciones, al tocar de lado la «non procuración de justicia, ésta se deja en manos del mejor po$tor. Como resultado, usted y yo, nosotros, quedamos expuestos, vulnerables, anulados cívicamente, cual bandidos correcaminos.

 

CORTEX

Comentarios

  1. JR

    26 enero, 2021

    @alfonsomolinac - Muy impresionante su artículo. Tal vez debería ser lectura obligada no solo en su país sino en todos los nuestros. ¡Magistralmente escrito! Creo que ha descrito muy bien los problemas que enfrenta una gran mayoria de nuestra sociedad.

    Saludos.

  2. Cortex

    26 enero, 2021

    Don JR: muchas gracias. Favor que me haces.

    Tu comento es un viento fresco, curativo, a nuestra infecta realidad.

    Un saludo cordial.

    CORTEX

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