La ciudad de las marmotas
tiene un banco de piedra
desde el que mirar la montaña,
un lecho de agua que canta
y frambuesas frescas para merendar.
El paisaje avanza,
lentamente cambia
de estación.
Quisiera ser marmota,
supervisora de caminos
de nubes y césped
y vivir aquí
para siempre.





Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Ginimar y mi voto desde Andalucía
The geezer
Hoy ha sido una buena noche, ¡tocaba leer tu poesía! Me encanta como tratas los temas, y tus inteligentes observaciones. Te he dejado el comentario aquí porque le tengo cariño especial a las marmotas jaja, pero que conste que me han gustado mucho todas, y también ese relato súper terrorífico !! No conocía esa faceta tuya.
Un abrazo y hasta la próximo lectura
César
Tara Ling
Muy bonito 🙂
ginimar de letras
Muchas gracias César por tus palabras que me emocionan. Un fuerte abrazo 🙂
ginimar de letras
Gracias Tara. Bienvenida a mis letras!